La argentina Anya Taylor-Joy, figura estelar de Hollywood, vuelve a la pantalla chica como protagonista y productora de “Lucky”, la nueva serie de acción que desembarcó este miércoles en Apple TV con una premisa clara: que las persecuciones y los tiroteos no sean un fin en sí mismos, sino la consecuencia directa de lo que les pasa por dentro a sus personajes. La propia actriz lo definió así en la presentación del proyecto: la clave era que “la acción naciera de la emoción”, y no de la mera necesidad de entretener con espectáculo vacío.
La estrella de “Furiosa” y “Gambito de dama” interpreta a Luciana Armstrong, alias Lucky, una estafadora profesional que queda en la mira de una organización criminal y del FBI cuando un robo millonario sale mal, y que se ve obligada a emprender una huida desesperada para sobrevivir. Pero la fuga, en esta historia, es doble: mientras escapa de sus perseguidores, la protagonista intenta también reconstruir los vínculos rotos que definieron su vida y sanar heridas que arrastra desde la infancia.
La serie adapta la novela homónima de la escritora canadiense Marissa Stapley y lleva el sello de Hello Sunshine, la productora fundada por Reese Witherspoon, responsable de éxitos como “Big Little Lies” y “The Morning Show”, siempre con protagonistas femeninas complejas en el centro de la escena. Además, “Lucky” marca el debut de Taylor-Joy como productora ejecutiva con su propia compañía, Ladykiller. Para la actriz, el atractivo del papel estaba en su naturaleza de muñeca rusa: Lucky es alguien que actúa dentro de otra actuación, un personaje que intenta desaparecer fingiendo ser otra persona, y encontrar la verdad en medio de ese juego de máscaras fue lo que terminó de seducirla.
Taylor-Joy encarna a una estafadora que, cuando un robo millonario sale mal, se ve obligada a huir
PADRES, MARIDOS Y OTROS PELIGROS
El corazón dramático de la serie está en la relación de Lucky con los hombres de su pasado: figuras de moral dudosa que, pese al daño que causan, justifican todo bajo la idea de que actúan por amor y para protegerla. Ahí aparece Timothy Olyphant —el inolvidable Raylan Givens de “Justified”— como John, el padre de la protagonista: un criminal preso con quien Lucky conserva un vínculo ambivalente y al que todavía recurre como mentor. Olyphant celebró la ambigüedad del rol: dice disfrutar especialmente de los personajes sobre los que el espectador nunca termina de decidir qué sentir.
Taylor-Joy explicó que el casting masculino respondía a una lógica precisa: tanto el padre como Cary —la pareja que la traicionó tras prometerle la libertad que ella buscaba— tenían que resultar carismáticos y queribles aun haciendo cosas atroces, porque de otro modo no se entendería por qué Lucky vuelve una y otra vez a esos vínculos que la lastiman.
El elenco se completa con Annette Bening como Priscilla Matheson, una poderosa y peligrosa jefa criminal que además es la madre del esposo de Lucky. La ganadora del Oscar leyó el conflicto en clave más amplia: para ella, la serie retrata a mujeres que intentan liberarse de relaciones dominadas por el control masculino, en un mundo donde son los hombres los que mandan, toman las malas decisiones y las dejan pagando las consecuencias. Nadie resuelve nada de manera demasiado sana en esta historia, admitió, pero ese trasfondo patriarcal late debajo de toda la trama.
Con Jonathan Tropper y Cassie Pappas como showrunners, la presencia de mujeres en puestos clave del rodaje ayudó, según Taylor-Joy, a que el vehículo de suspenso “musculoso” se sostuviera en los matices de sus criaturas. La agenda de la actriz, mientras tanto, no da respiro: acaba de ser anunciada como la elfa Seren en “The Lord of the Rings: The Hunt for Gollum”, prevista para 2027, y a fin de año llega “Dune: Part Three”, donde encarna a Alia Atreides.
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