En medio del furor por su serie, Moria Casán interrumpió sus vacaciones para salir al cruce de las críticas y advertencias judiciales provenientes del entorno de su expareja Luis Vadalá y del hijo de Jorge Porcel.
"Estoy un poco harta de escuchar qué ‘debería haber estado esto, falta el otro’. Es una miopía, son miopías, gente. En ocho horas, lo que tiene que entrar es mi serie y mi verdad, no la vida del otro, el que debería haber estado”, remarcó la conductora en un audio que le mandó al periodista Gustavo Méndez.
Asimismo, cuestionó también a quienes criticaron el desarrollo de los personales en su serie personal. “Están los que consideran necesarios los guionistas, que trataron con toda mi libertad mi vida. No es gente que ha modificado mi vida, mi ser y la brillantez que tiene esta serie”, arremetió.
Cabe señalar que la ficción generó malestar en los familiares de figuras clave de la vida de Moria. La familia de Vadalá, que se casó con ella en 1990 y convivió durante una década, anunció acciones legales contra la producción. Ingrid hija mayor del empresario, cuestionó la imagen de su padre en la serie y calificó de “absurdo y vulgar” lo mostrado.
Por su parte, Jorge Porcel Jr., hijo del comediante, reclamará una indemnización por el uso de la imagen de su papá sin su autorización.
“Es una serie brillante, genuina, que rescata, sobre todo, el amor de una madre y una hija”, dejó en claro Moria.
Finalmente, La One se tomó un tiempo para explicar la elección de ciertos personajes en su serie y que fueron importantes a lo largo de su vida. “Todos los que entraron fueron mis descubridores. En ocho horas no se puede meter una vida de casi 80 años. Los que no están es porque no tenían que estar”, sentenció.
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