Lena Dunham se convirtió en madre por primera vez junto al músico anglo-peruano Luis Felber. La creadora de “Girls” anunció la llegada de su hijo a través de un artículo que publicó en la revista Vogue, en el que contó cómo atravesó el proceso de gestación subrogada.
“En los meses previos a la transferencia embrionaria, mientras conocía a nuestra madre subrogada y ganaba confianza en ella, los sentimientos que creía que estarían presentes no aparecieron: celos, porque esta mujer podía hacer por un niño —por mi hijo— lo que yo no podía”, expresó en el texto en cuestión, detallando los pasos previos a convertirse en madre.
Cabe destacar que Dunham había expresado sus deseos de ser madre previamente y los problemas de salud que le impedían procrear, ya que padeció endometriosis y, debido a los fuertes dolores provocados por esta enfermedad, sus médicos le practicaron una histerectomía.
“Algunas personas no sueñan con ser madres, pero yo sí, y era una parte fundamental de mi identidad el hecho de que algún día lo lograría de esa manera”.
EL DEBATE POR LA SUBROGACIÓN
La noticia de la maternidad de la escritora causó un gran revuelo debido a que la subrogación de vientre es un tema que genera gran debate por ser una práctica sin regulación, y si bien la actriz recibió felicitaciones de colegas y seguidores, el anuncio no tardó en instalarse en el centro de una fuerte polémica en redes sociales.
Para una parte del movimiento feminista, la elección de Dunham encendió alarmas éticas sobre la llamada “explotación de los cuerpos”.
Vale recordar que a lo largo de su carrera, Dunham se consolidó como una voz que cuestiona los mandatos patriarcales sobre el cuerpo de las mujeres. Sin embargo, su decisión de recurrir a esta práctica reactivó un debate histórico: ¿es la subrogación una técnica de reproducción legítima o una forma de mercantilización?
Las críticas en plataformas como X (antes Twitter) e Instagram se enfocaron en la asimetría económica que suele rodear a estos procesos. Sectores del feminismo abolicionista argumentan que la subrogación de vientres vulnera los derechos de mujeres de menores recursos. Por el contrario, quienes defienden la postura de Dunham señalan que el procedimiento se realizó bajo estrictos marcos legales y un vínculo de mutuo consentimiento, tal como relató la escritora en su artículo.
Para entender el contexto de la decisión, cabe recordar que la guionista atravesó un largo e irreversible historial médico. A los 31 años, Dunham se sometió a una histerectomía total en donde le sacaron su útero tras sufrir durante una década de endometriosis severa, una condición crónica que afectó por completo su fertilidad y salud física.
En su carta abierta, la artista profundizó sobre el proceso emocional que implicó aceptar que no podría gestar a sus propios hijos, pero a pesar de sus explicaciones, la contradicción entre su accionar y su postura feminista hicieron que se desatara una discusión que rápidamente acaparó las redes.
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