Una nueva polémica salpica la gestión de Donald Trump tras el enojo público de Katy Perry, quien repudió con dureza la utilización de su célebre tema "Firework" en las redes oficiales de la Casa Blanca. La artista pop manifestó su indignación al enterarse de que la administración estadounidense usó la canción como fondo musical en un compilado de videos sobre ataques militares publicado en TikTok, todo ello sin contar con su autorización ni consentimiento previo.
A través de un contundente descargo, la intérprete no ocultó su malestar y dejó en claro su postura pacifista frente al uso de su obra con fines bélicos. "Estoy profundamente indignada y enojada al ver 'Firework' utilizada en la cuenta de TikTok de la Casa Blanca como pista de fondo para imágenes de video de ataques militares. No aprobé esto, no me lo pidieron, y absolutamente no lo tolero", expresó la cantante, remarcando la falta de respeto hacia la propiedad intelectual de su producción.
En ese mismo sentido, la cantante recordó el espíritu original del tema lanzado en 2010 y lamentó que se distorsione una obra concebida con fines motivacionales. "Escribí esta canción para que fuera un himno de esperanza, sanación y fortaleza interior para las personas que atraviesan sus momentos personales más oscuros. Ver un mensaje de autoestima y elevación transformado en una banda sonora para la destrucción y la violencia es una violación total de todo lo que representa mi canción", enfatizó.
Finalmente, Perry marcó un límite tajante respecto a los valores que guían su carrera y el mensaje que busca transmitir a través del arte. "Mi música es para unir a las personas, no para celebrar la guerra", concluyó de forma categórica, sumándose así a la larga lista de artistas internacionales que han rechazado el uso político y propagandístico de sus temas por parte del gobierno estadounidense.
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