El chiste central de “The Paper”, la serie derivada del universo de “The Office” no da tanta risa cuando uno lo piensa dos veces: el diario más antiguo de Toledo, Ohio, sobrevive porque pertenece a una empresa cuyo negocio rentable es el papel higiénico. Sobre ese estado de cosas Greg Daniels (el hombre que adaptó “The Office” para los Estados Unidos) y Michael Koman (creador de “Nathan for You”) plantaron una comedia de oficina. La premisa es un guiño de manual para los fanáticos: el mismo equipo de documentalistas que durante nueve temporadas filmó a los empleados de la sucursal de Scranton de Dunder Mifflin vuelve a la carga y encuentra un nuevo objeto de estudio. La papelera fue absorbida por Enervate, un conglomerado de Toledo que reúne varias unidades de negocios en un mismo edificio, y ahí, en un piso del que nadie se acuerda, agoniza el Toledo Truth Teller, un diario centenario que se financia con clickbait y avisos fúnebres. Hasta que llega Ned Sampson (Domhnall Gleeson), un idealista con más entusiasmo que presupuesto, se propone devolverle su vieja gloria.
Como no tiene plata para pagar periodistas, recluta voluntarios entre los empleados administrativos. Para mayor tormento, ahí sigue Oscar Martínez (Oscar Nuñez), el único sobreviviente de la serie original, horrorizado de volver a tener una cámara encima. Aunque el horror le dura poco.
En ese ecosistema de oficina, Tim Key interpreta a Ken Davies, el estratega corporativo de Enervate: un británico entrometido que se la pasa cayendo a la redacción para ver qué están haciendo y que, en general, prefiere el papel del baño antes que el de los titulares. Es el enemigo interno, el traje que le recuerda al periodismo que su función es no perder plata.
La segunda temporada lo encuentra en una situación novedosa: el Truth Teller empezó a ganar premios y prestigio. Key no cree que eso le mueva un pelo a su personaje. “Ken vive en su propio mundito”, explica. “El éxito está bien, pero a Ken le interesan más los pequeños éxitos, las confrontaciones individuales con la gente. Eso es lo que lo mantiene vivo. Le gusta ganar las batallas chicas. Que ahora el diario sea exitoso me parece bastante irrelevante para él”.
EL PERSONAJE
Tampoco espera de Ken una conversión repentina al periodismo, aun cuando sus compañeros empiecen a tomarse en serio a sí mismos como cronistas. “En líneas generales, desprecia bastante a la gente, lamentablemente”, se ríe el actor. “Hay algunos que le caen bien. Creo que a Ken le gusta Travis. No sé por qué, pero le gusta. Y sospecho que también le cae bien Oscar. Con la mayoría, lo que hace es tratar de desordenar las cosas y arruinarles el día”.
Key —comediante, poeta, habitué de “Taskmaster” y compañero de ruta de Alan Partridge— define su método con una honestidad brutal, y de paso explica por qué su personaje produce ese picor tan del “Office” británico.
“No creo conocer tanto a Ken”, admite. “Lo que me gusta es ser un poco inquietante en cada escena, complicarle las cosas a la persona que tengo enfrente. A veces me encuentro parado demasiado cerca de alguien, metido apenas dentro de su espacio personal. Lo disfruto”. Y remata: “No creo que sea un gran rasgo de carácter para alguien en la vida real, pero en esta serie es lo que pasa. Tengo una especie de schadenfreude cuando a los demás les sale todo mal”.
Esa incomodidad es, en el fondo, el mecanismo que hizo grande al formato: el falso documental convierte al espectador en cómplice de las miserias mínimas de una oficina.
La diferencia es el contexto. Donde Michael Scott vendía resmas, acá se vende información. Y el conflicto entre Ned y Ken es el conflicto de cualquier redacción de 2026: vocación contra rentabilidad, tiempo de investigación contra tráfico, laburo periodístico contra la lógica del algoritmo...
Sobre lo que viene, Key prefiere la vieja teoría de la comedia que necesita rodaje antes que el spoiler. “Si disfrutaste la primera temporada, creo que las series como esta en general mejoran a medida que avanzan”, dice. “Cuando empezás, estás tratando de descubrir quiénes son los personajes y cuáles son las relaciones. Para la segunda temporada, la sala de guionistas tiene más experiencia y probablemente sabe todavía mejor lo que está haciendo. Me imagino que el público puede esperar algo más ajustado en la escritura y más seguro de sí mismo”.
Cuándo: primeros episodios ya estrenados, un nuevo episodio cada jueves
Dónde: HBO Max
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