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Tim Curry: adiós al villano favorito del terror y la comedia

Dio miedo como Pennywise en “IT”, fue insufrible en “Mi pobre angelito” y quedó en la memoria como el Dr. Frank-N-Furter

Tim Curry, en una de sus últimas fotos antes del derrame cerebral que sufrió en 2012 / Archivo

Por Redacción

Tim Curry, el actor británico que convirtió su talento para el humor, las voces y los personajes excéntricos en una extensa carrera en teatro, cine y televisión, murió ayer a los 80 años en su casa de Los Ángeles. El intérprete había sufrido un derrame cerebral en 2012 que lo dejó en silla de ruedas.

Curry quedó ligado para siempre al Dr. Frank-N-Furter, el extravagante protagonista de “The Rocky Horror Picture Show”. Interpretó por primera vez al personaje en 1973, en el Royal Court Theatre de Londres, luego lo llevó a Broadway y finalmente a la película de culto estrenada en 1975, junto a Barry Bostwick, Meat Loaf y Susan Sarandon.

La producción, adelantada para su época por la representación de personajes LGBTQ+, se convirtió en un fenómeno cultural, especialmente a partir de sus funciones de medianoche y de canciones como “The Time Warp”. Durante años, Curry evitó hablar de la película y mantenerse asociado al personaje, aunque con el tiempo terminó reconciliándose con ese legado. “No es ni una bendición ni una maldición. Tuve suerte de conseguirlo”, dijo en 2015.

Su trayectoria, sin embargo, fue mucho más amplia. En Broadway recibió tres nominaciones a los premios Tony por “Amadeus”, “My Favorite Year” y “Spamalot”. En “Amadeus” encarnó a Mozart frente al Salieri de Ian McKellen, mientras que en 2005 interpretó al rey Arturo en “Spamalot”. .

En el cine y la televisión construyó una galería de villanos y personajes excéntricos. Uno de los más recordados fue Pennywise, el aterrador payaso de la miniserie “It”, basada en la novela de Stephen King, estrenada en 1990. También interpretó al cardenal Richelieu en “Los Tres Mosqueteros”, a Wadsworth en “Clue” y al conserje del Plaza Hotel que intenta desenmascarar a Kevin McCallister en “Mi pobre angelito 2: Perdido en Nueva York”.

“Me gusta interpretar los rincones más curiosos de la mente humana”

“Me gusta interpretar los rincones más curiosos de la mente humana y del comportamiento humano, en parte porque son un poco más interesantes”, había explicado Curry en una entrevista con The Associated Press en 1993.

Nacido en Cheshire, Inglaterra, era hijo de un capellán naval metodista y una secretaria escolar. La muerte de su padre cuando tenía 12 años marcó parte de su infancia. Debido a las constantes mudanzas familiares, desarrolló desde chico la imitación y el humor como herramientas para integrarse en nuevos ambientes.

Cantaba en la iglesia desde los 7 años, pero descubrió su vocación por la actuación durante la adolescencia. En 1965 ingresó a la Universidad de Birmingham, una de las pocas instituciones británicas que entonces contaban con un departamento de arte dramático. Más tarde se instaló en Londres y consiguió su primer trabajo profesional en “Hair”, antes de pasar por la Royal Shakespeare Company y el Royal Court Theatre.

Tras el derrame cerebral de 2012 redujo notablemente sus apariciones, aunque continuó trabajando. En 2024 regresó a un papel de acción real en la película de terror “Stream”, donde interpretó a un hombre en silla de ruedas y con una máscara de médico de la peste.

Curry nunca se casó ni tuvo hijos y mantuvo su vida privada lejos de la exposición pública. En 2025 publicó sus memorias, “Vagabond”, en las que reflexionó sobre la distancia entre su personalidad y los personajes que lo hicieron famoso y sobre el vínculo que construyó durante décadas con sus seguidores. Allí explicó que los encuentros con sus fans lo habían convencido de contar su historia, con la esperanza de que sus experiencias pudieran acompañar a quienes habían encontrado algo propio en sus películas, obras y personajes.

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