TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Vanesa González: “En este país vivimos en una espiral”

La actriz llega a La Plata como parte del elenco de “Made in Lanús”, la última obra que dirigió Luis Brandoni: una pieza estrenada en 1986, pero que resuena profundamente en el presente, según cuenta la actriz, en diálogo con EL DIA
“Los clásicos están vivos porque son actuales”, asegura la actriz
Vanesa González

Por Redacción

La exquisita Nelly Fernández Tiscornia escribió lo que sería “Made in Lanús”, por primera vez, para televisión: escribió una versión para “Situación límite”, el ciclo de Alejandro Doria en ATC que cada semana traía un nuevo elenco, una nueva historia, todo con escenarios mínimos. Fue ese texto, ampliado, corregido, el que un par de años más tarde, en 1986, se convirtió en obra teatral. Y en suceso absoluto, que tuvo una versión fílmica, “Made in Argentina”. En todo ese tiempo, lejos de perder vigencia, la historia de un matrimonio que vuelve del exilio y se encuentra con los que se quedaron, revelando entre diálogos y discusiones esa grieta tan argentina, se ha mantenido absolutamente vigente.

Quizás por eso, desde entonces ha tenido unas 30 versiones distintas: la última llega al Coliseo Podestá esta noche. Fue la última obra que dirigió Luis Brandoni, que actuó en la puesta original y también en la película. Para él, la obra planteaba muchas claves “de la tragedia argentina”.

“Sabíamos que Beto estaba frágil de salud, pero su partida fue una sorpresa. No pensábamos que se iba a ir tan rápido”, dice Vanesa González, parte del nuevo elenco de la puesta protagonizada además por Alberto Ajaka, Esteban Meloni y Malena Solda. González se sumó este verano a la obra: para entonces, la nueva versión llevaba ya una temporada de rodaje, con Cecilia Dopazo en su rol hasta que tuvo que irse. Entonces, la llamaron, y aceptó, entre muchas razones, porque “nunca había estrenado una obra en Mar del Plata”.

González, que se prepara para realizar una obra sobre la vida de Lola Mora, la primera escultora argentina, con música y danza sobre el escenario, y escribe una miniserie sobre la cual no quiere adelantar demasiado, “un proyecto que me tiene muy inducida, puertas adentro, pero muy feliz”, cuenta además que la entusiasmó que “el elenco eran todos amigos”.

Y “el texto es algo que valoro mucho”, cuenta, en diálogo con EL DIA. “Aunque cuando me enteré, me parecía un poco antiguo hacer la obra… pero cuando ví la propuesta que estaban haciendo, antes de sumarme, me encantó. Me pareció profundamente actual. Lamentablemente, claro, vivimos en una espiral político-económica en este país, entonces la obra habla de algo que pasa hoy: yo tengo un montón de amigos que están viviendo en otro país, transitando el desarraigo, y a la vez teniendo la posibilidad de tener otro recorrido de vida, viviendo en países con otras realidades”.

“Made in Lanús” transcurre en los 80, pero habla del presente: narra el reencuentro en una casona de Lanús del matrimonio integrado por Osvaldo y Mabel, que debieron exiliarse en los Estados Unidos en tiempos de la última dictadura, con la Yoli, ama de casa, y el Negro, mecánico, su esposo y hermano de Mabel. En el ámbito del patio de una casa del conurbano, los cuatro personajes exponen el conflicto de los que debieron partir y los que se quedaron. Y reflejan ese país partido.

- La obra cumple 40 años, pero además esta puesta se muestra en escena a 50 años del Golpe. ¿Creés que el impacto que está teniendo esta versión tiene que ver con que otra vez en Argentina estamos discutiendo lo que muestra la obra?

- Yo creo que los clásicos están vivos porque son actuales, no porque sean textos de una calidad superior. Y eso es lo que pasa con “Made in Lanús”: siempre estuvo actual. Siempre que se hace esta obra es actual, porque siempre vivimos en esto tan cíclico, donde de repente vuelve la derecha, y de repente nos atraviesa una violencia que asusta, y de repente todos nos planteamos irnos, para tener otra calidad de vida no solo desde lo económico sino también desde lo mental.

- Tu personaje, Mabel, está enojada. Enojada con el país, añorando lo que dejó atrás. ¿Cómo es interpretar un personaje así en estos tiempos de desencanto con Argentina?

- Bueno, es el personaje que más me gusta de la obra: Mabel es una persona que militó en la izquierda y vuelve a un país con el que está dolida, siente que le soltaron la mano, tuvo que exiliarse y empezar de nuevo… Así que llega muy enojada, pero tiene la posibilidad de transformarse, vuelve a conectarse con el amor, con la comunión de estar junto a la gente que uno quiere. Y creo en ese sentido que es el único personaje que no está en un estado lineal, no entra diciendo lo mismo con lo que después se va.

- Fue la última obra como director de Brandoni, que tenía sus ideas sobre Argentina. La obra tiene un contenido político, ¿llegaron a charlar de estas cuestiones?

- Bueno, como me sumé al elenco en verano, no tuve los dos meses de ensayo típicos antes de estrenar una obra. Y para entonces Beto ya estaba más frágil: estaba trabajando mucho, pero ya estaba complicado de salud. Tuve un encuentro, en un café, un encuentro hermoso, yo no lo veía a él hacía más de diez años, habíamos hecho una novela con él, siendo los dos actores, y acá me sumaba a un grupo, con una obra que él adoraba. Entonces tuve una conversación que fue más allá de la política, una conversación sobre lo que él sentía de nuestra actividad, y me conmovió, porque hacía mucho que no me encontraba con un director tan apasionado con la actuación. Él fue muy generoso, sabía que había poco tiempo, el estreno era inminente en Mar del Plata, así que no hablamos de política. Mis compañeros sí, pero en situaciones simpáticas, los tres tenían un modo de pensar distinto al de Beto, así que había intercambios… Además, en el último tiempo, Beto estaba adorable: él fue un actor enorme, pero cuando hicimos la novela él tenía otra personalidad, y pensando como pensaba, yo siendo pendeja… en ese momento me era difícil tener simpatía. Pero este último encuentro fue muy diferente.

- ¿Cómo estás vos con el país? ¿Como Mabel, enojada?

- No se si me termino de enojar con el país: creo que somos víctimas de lo que nosotros mismos nos causamos. Entiendo que muchas personas votan porque les gusta esto, otros votan buscando una salida de la realidad que viven, quizás sin saber que van a caer en una trampa, que van a volver a estar en una bolsa de violencia y de pérdida de derechos tan militados, tan luchados. Hay gente que está muriéndose en las calles, las personas con discapacidad la están pasando realmente mal, los abuelos no pueden comprar remedios… Siento que están haciendo una matanza, me parece muy grave cómo se está gobernando este país. Y no es que sea defensora de otras políticas, soy de izquierda pero soy abierta, escucho, converso. Y creo que hoy estamos en un punto muy peligroso para estar viviendo acá, y me duele mucho. Nosotros somos privilegiados, dentro de todo, pero hay gente que la está pasando muy mal y no sé cuánto le importa a los que están tomando decisiones.

- En estos años que describís, la cultura ha sido uno de los sectores más atacados. ¿Cómo han sido estos años para vos como actriz?

Han sido años donde todo se ha complicado más, aunque uno cuando elige este trabajo sabe que va a tener altibajos, que va a tener mucho trabajo y de repente nada de trabajo… Estamos acostumbrados a hacer malabares con nuestra economía y con nuestro deseo, a negociar qué trabajos se hacen por necesidad, cuáles por deseo… Pero estos años han sido de una pérdida muy grande para nosotros. El teatro es hoy el único medio por el cual podemos vivir los actores, no hay industria televisiva, no hay cine. Y es tal la precarización que se vive en general en este país, que empieza a haber problemas de alimentación, y la cultura es parte del alimento: se está haciendo mucha “comida rápida”, y se entiende, porque hay que trabajar, hay que inventar proyectos. Pero es complicado, empieza a haber una pérdida cultural muy fuerte en el tipo de materiales que se ofrecen. Lo mejor que podemos hacer es no dejar de cultivarnos, estar atentos al otro, a la otra, ser lo más solidarios posible.

- Frente a esta precarización económica y cultural, ¿qué puede hacer el arte para pelear?

- No dejando de crear. Incluso si son proyectos que no son redituables. El otro día leí una publicación de Mariano Tenconi Blanco, donde anunciaba un taller y en la publicación repensaba un poco su tarea. Y planteaba que hay que hacer un teatro que no sea simplemente una guardería emocional: vamos a hacer que la gente vaya al teatro para sentirse validados, para que se rían, para pasar el tiempo. ¿Cómo podemos hacer para fabricar un teatro donde sigamos haciéndonos preguntas, más allá de la necesidad de llenar teatros, de que la gente se sienta seducida por las propuestas, que no piense que tiene que ir al teatro a trabajar? Él hablaba de eso: de seguir pensando qué teatro deseamos hacer hoy en nuestro país, de seguir hablando de esta época, de no perderse en “hay que trabajar”, entonces todo el mundo hace teatro comercial. ¿Qué queremos decir, qué hay que contar de esta época? Creo que eso es lo que hay que hacer ahora.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD