En “Verity: la sombra del engaño” cuesta saber en quién confiar. Está Verity (Anne Hathaway), una novelista de enorme éxito que tras un accidente de auto quedó sin poder hablar ni moverse, pero cuya autobiografía secreta, y perturbadora, dice muchísimo. Está Lowen (Dakota Johnson), una autora en apuros contratada para terminar las novelas pendientes de Verity, que se instala en su casa y empieza a fantasear con la vida de su colega… y con su marido. Y está ese marido (Josh Hartnett), atento y responsable, aunque tal vez demasiado rápido para sugerirle a Lowen que se ponga un vestido de Verity para salir una noche.
Todo es deliberadamente exagerado, como corresponde a un thriller psicológico con carga erótica. En algún momento, Lowen incluso sospecha que Verity finge la parálisis. Y en el rodaje pasaba algo que el guion no pedía: los actores se tentaban.
“Había tomas en las que Dakota y yo simplemente teníamos que mirarnos fijo”, le contó Hathaway. “Hay algo en saber que se supone que tenés que dar miedo que te hace reír”.
Es parte del juego de un thriller pulp, de pochoclo, que no teme ir a fondo: Johnson le tira humo de vapeador en la cara a Hathaway, y hay una secuencia de fantasía que empieza con Johnson besando al personaje de Hartnett y termina con Hathaway en sus labios. “Me pareció muy divertido interpretar a alguien que está profundamente mal”, resumió Johnson.
BAJO LA SOMBRA DE HITCHCOCK
“Verity” es la nueva novela de Hoover que llega a la pantalla grande y, después de “Romper el círculo”, uno de sus títulos más vendidos. Aquella película recaudó más de 350 millones de dólares en el mundo, pero también se hizo famosa por sus batallas legales fuera de cámara. Esta vez, el drama se quedó en la pantalla.
Para el director Michael Showalter fue la oportunidad de meterse en un género con el que soñaba desde que cursó, en la secundaria, una materia sobre Alfred Hitchcock. “Rebeca” fue la referencia central. Hitchcock y Brian De Palma también rondaron el casting: la abuela de Johnson, Tippi Hedren, protagonizó “Los pájaros” y “Marnie”, y su madre, Melanie Griffith, encabezó “Doble de cuerpo”, el De Palma más hitchcockiano.
Johnson, con cara de póker, aseguró que durante el rodaje no estaba “pensando realmente en mi madre o mi abuela en thrillers eróticos”. Después, admitió, lo encontró inspirador: “Como es algo que estuvo en mi familia, hay una sensación de comprensión y de valentía. Mi madre y mi abuela pudieron hacerlo. Y entonces yo también podía”.
Ninguno de los tres había trabajado antes con los otros; Showalter los comparó con una “superbanda”. “Siempre intenté hacer papeles muy distintos entre sí y de mí mismo”, dijo Hartnett. “Y creo que, a medida que fui creciendo, la gente me dio más margen para hacerlo”.
Hathaway fue además productora y, según Showalter, llegó con grandes ideas cinematográficas. Ya habían trabajado juntos en “La idea de tí”, y ella estaba entusiasmada con ayudarlo a hacer su propia “Rebeca”. Venía de varios rodajes físicamente exigentes, así que un papel que la obliga a pasar buena parte del tiempo sentada, con la mirada perdida, le pareció la elección justa.
El estreno cierra una racha agotadora: cinco grandes lanzamientos en el año, entre ellos “Mother Mary”, “El diablo viste a la moda 2”, “La Odisea” y “El final de la Calle Oak”, las últimas dos todavía en cartelera. Además, está por dar a luz a su tercer hijo y, tras un descanso, se reunirá con Tom Cruise en una secuela de “Días de trueno”. Pero no se anota ningún poroto: “Por favor, no elogiemos de más a la actriz mimada. Hay muchas mujeres embarazadas, en sus casas y en sus trabajos, que esta mañana no se hicieron la manicura”.
También celebró la vuelta del público a las salas. La taquilla anual en Estados Unidos creció alrededor de un 19% respecto del año pasado, y sus cuatro películas suman algo más de 2.500 millones de dólares en el mundo. “Este año se sintió como la primera vez, después de la pandemia y de las huelgas, en que la gente fue en masa a ver las películas una y otra vez”, dijo.
Hartnett aportó la ironía: “Yo estoy con The Onion (el sitio paródico de noticias), que dice que nos estamos volviendo demasiado dependientes de Anne Hathaway para nuestra economía”. Ella lo tranquilizó: “Voy a descansar muy pronto. Esta es la última”.
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