Dormir entre muros que acumulan varios siglos de historia puede transformar por completo la experiencia de un viaje. En distintas ciudades europeas, edificios que alguna vez estuvieron reservados a condes, familias aristocráticas o comunidades religiosas encontraron una segunda vida convertidos en hoteles.
No se trata solamente de conservar una fachada antigua. Detrás de sus puertas sobreviven patios andaluces, claustros de piedra, frescos, galerías, columnas, jardines secretos y hasta vestigios arqueológicos que aparecieron durante las restauraciones.
Hoy, esos espacios conviven con habitaciones contemporáneas, restaurantes y servicios propios de la hotelería actual. El resultado permite acercarse al patrimonio de Madrid, Córdoba, Burgos, Venecia y Palermo de una manera particular: no solo visitándolo durante unas horas, sino habitándolo.
MADRID: DORMIR EN UN PALACIO DEL SIGLO XVIII
En pleno centro madrileño, el NH Collection Madrid Palacio de Tepa funciona en un edificio del siglo XVIII proyectado por el arquitecto Juan de Villanueva para los Condes de Tepa.
La restauración permitió recuperar buena parte de su carácter original y, además, sacó a la luz una sorpresa todavía más antigua: restos del histórico sistema de canales que abastecía de agua a Madrid y cuyos vestigios se remontan al siglo XVI.
Parte de esas estructuras puede observarse actualmente dentro del establecimiento, donde la arquitectura histórica se combina con interiores de líneas contemporáneas. Su ubicación, además, permite llegar caminando a algunos de los grandes atractivos monumentales de la capital española, entre ellos el Palacio Real.
CÓRDOBA: PATIOS, GALERÍAS Y EL ENCANTO DE LA JUDERÍA
La experiencia cambia de escenario en Córdoba, España. Allí, en el corazón de la Judería, el NH Collection Palacio de Córdoba reúne dos antiguas casas nobiliarias construidas entre los siglos XVII y XVIII.
Sus patios interiores, galerías y diferentes elementos arquitectónicos fueron preservados durante la renovación, manteniendo el espíritu de las tradicionales residencias señoriales andaluzas.
Las habitaciones incorporan un lenguaje más actual, generando un contraste entre pasado y presente que atraviesa todo el establecimiento. A eso se suma una ubicación privilegiada para recorrer a pie el casco histórico y llegar en pocos minutos a la Mezquita-Catedral, uno de los grandes monumentos de Andalucía.
BURGOS: UN ANTIGUO CLAUSTRO FRENTE A LA CATEDRAL
A orillas del río Arlanzón y frente al monumental perfil de la ciudad se encuentra el NH Collection Palacio de Burgos, instalado en un edificio gótico del siglo XVI.
La construcción atravesó diferentes etapas y usos antes de convertirse en hotel, pero todavía conserva algunos espacios capaces de revelar su larga historia apenas se los atraviesa.
Uno de los grandes protagonistas es su antiguo claustro de piedra, convertido en una de las señas de identidad del alojamiento. La combinación entre arquitectura gótica y comodidades actuales suma un atractivo extra para quienes llegan a Burgos (España) atraídos por su catedral y su importante patrimonio medieval.
VENECIA: UN PALACIO Y UN JARDÍN SECRETO
Venecia tiene una relación inseparable con sus palacios, pero algunos esconden sorpresas incluso detrás de sus fachadas históricas. En el barrio de Cannaregio, alejado parcialmente del movimiento más intenso de la ciudad, el NH Collection Venezia Grand Hotel Palazzo dei Dogi ocupa el antiguo Palazzo Rizzo-Patarol.
El edificio conserva la elegancia característica de las grandes residencias venecianas y guarda uno de sus mayores tesoros puertas adentro: el considerado jardín histórico más antiguo de Venecia.
Ese espacio verde funciona como un pequeño refugio dentro de una ciudad dominada por canales, piedra y callejuelas. Allí también se encuentra Da Lorenzo – Al Giardino Segreto, restaurante encabezado por el chef Paulo Airaudo, que incorpora la gastronomía a una experiencia atravesada por la historia y la arquitectura.
PALERMO: TRES PALACIOS BARROCOS BAJO UN MISMO TECHO
En Sicilia, la propuesta lleva hasta una de las arterias históricas de Palermo. Sobre Via Vittorio Emanuele, el NH Collection Palermo Palazzo Sitano nació de la integración de tres antiguas residencias nobiliarias barrocas.
La transformación respetó numerosos elementos de las construcciones originales. Frescos, columnas y arcos permanecen visibles y conviven con las instalaciones contemporáneas del hotel.
Su localización permite, además, utilizarlo como punto de partida para internarse en el centro histórico palermitano, una trama urbana en la que iglesias, mercados, palacios y diferentes influencias culturales revelan las numerosas capas de la historia siciliana.
HOTELES QUE PERMITEN HABITAR EL PASADO
La transformación de palacios y residencias históricas en hoteles se convirtió también en una herramienta para conservar edificios que, de otra manera, podrían haber perdido su función o permanecido cerrados al público.
La diferencia frente a un museo es sustancial: aquí el patrimonio vuelve a formar parte de la vida cotidiana. Los antiguos salones reciben viajeros, los claustros vuelven a ser recorridos y habitaciones que alguna vez pertenecieron a familias aristocráticas se integran a una nueva historia.
Madrid, Córdoba, Burgos, Venecia y Palermo ofrecen así otra manera de viajar por Europa. Porque, algunas veces, conocer una ciudad no empieza cuando se sale del hotel: empieza precisamente al cruzar la puerta de la habitación.
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