Cuando las temperaturas bajan, pocas preparaciones resultan tan tentadoras como un buen pastel recién salido del horno. Esta versión combina la dulzura natural de la batata con la suavidad de la zanahoria y un relleno de pollo desmenuzado que se cocina lentamente en salsa de tomate y cebolla hasta concentrar todo su sabor.
Además de ser una alternativa nutritiva y rendidora, tiene la ventaja de poder prepararse con anticipación y calentarse al momento de servir, algo especialmente útil cuando hay invitados o se busca resolver una comida familiar sin apuros.
UN PURÉ CON PERSONALIDAD
La clave de este pastel está en la cubierta. Las batatas aportan una textura cremosa y un dulzor delicado que se potencia con la zanahoria. La incorporación de una pizca de canela y ají molido suma matices aromáticos que transforman un simple puré en una preparación mucho más interesante.
Una vez cocidas las verduras, se pisan hasta obtener una consistencia homogénea y se enriquecen con manteca, sal y pimienta. El resultado es un puré suave, fragante y con el equilibrio justo entre dulzor y especias.
EL RELLENO
Para el interior se utilizan supremas de pollo hervidas con una hoja de laurel, lo que aporta un perfume sutil a la carne. Luego se desmenuzan y se incorporan a una salsa elaborada con cebolla salteada y tomate, que se cocina lentamente para lograr una textura más concentrada.
Antes de finalizar, una cucharada de queso crema aporta untuosidad y ayuda a integrar todos los sabores. El resultado es un relleno húmedo y sabroso que contrasta perfectamente con la suavidad del puré.
INGREDIENTES
❑ 1 kilo de batata o boniato
❑ 500 gramos de zanahoria
❑ 2 cucharadas de manteca
❑ Sal y pimienta, a gusto
❑ 1 cucharadita de canela (opcional)
❑ 1 cucharadita de ají molido
❑ 3 supremas de pollo
❑ 1 hoja de laurel
❑ 300 cc de salsa de tomate
❑ 2 cucharadas de queso crema
❑ 1 cebolla picada
❑ 2 cucharadas de aceite
PASO A PASO
1Pelar las batatas y las zanahorias. Cortarlas en trozos y colocarlas en una olla con agua fría y sal. Llevar al fuego hasta que estén tiernas.
2Escurrir las verduras y hacer un puré. Condimentar con sal, pimienta, canela, ají molido y manteca. Mezclar bien y reservar.
3Hervir las supremas de pollo junto con la hoja de laurel hasta que estén cocidas. Retirar, dejar entibiar y desmenuzar.
4En una olla, calentar el aceite y rehogar la cebolla hasta que quede transparente. Incorporar la salsa de tomate, condimentar a gusto y cocinar durante 10 minutos.
5Agregar el pollo desmenuzado a la salsa y continuar la cocción durante otros 15 minutos. Retirar del fuego, sumar el queso crema y mezclar hasta integrar.
6Aceitar ligeramente una fuente para horno. Distribuir la mitad del puré en la base, cubrir con el relleno de pollo y terminar con el resto del puré.
7Llevar a horno precalentado a 180°‹C durante aproximadamente 35 minutos, hasta que la superficie tome un ligero color dorado.
CÓMO POTENCIAR LA RECETA
Para lograr una capa superior más dorada, se puede pincelar la superficie con un poco de manteca derretida antes de hornear.
Quienes prefieran una versión vegetariana pueden reemplazar el pollo por lentejas cocidas y condimentadas. Además de ser una alternativa económica, aportan proteínas y una textura muy agradable.
Otra opción es sumar una pizca de nuez moscada al puré de batata, un ingrediente que combina especialmente bien con los sabores dulces de esta preparación y aporta una mayor profundidad aromática.
Servido bien caliente, acompañado por una ensalada fresca de hojas verdes o simplemente solo, este pastel de batata y pollo demuestra que la cocina casera sigue siendo una de las mejores maneras de reunir sabor, confort y tradición en un mismo plato.
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