Hay recetas que se ganan un lugar fijo en la cocina por una combinación difícil de superar: son sencillas, rápidas y siempre quedan bien. El pollo a la mostaza pertenece a ese grupo y puede convertirse en una gran solución tanto para un almuerzo cotidiano como para una cena un poco más especial.
La preparación admite diferentes cortes de pollo. Se puede hacer con pechugas, como en esta versión, pero también con pata y muslo para conseguir una carne todavía más jugosa. La mostaza, por su parte, es la encargada de darle carácter a una salsa cremosa que se prepara directamente en la sartén.
Aunque cualquier mostaza puede funcionar, una mostaza de Dijon aporta un sabor más intenso y ligeramente picante que combina especialmente bien con la suavidad de la crema.
EL SECRETO PARA QUE EL POLLO QUEDE SABROSO
Uno de los puntos fundamentales de la receta está en el primer tramo de la cocción. Antes de incorporar los líquidos, conviene dorar muy bien el pollo de ambos lados. Ese paso no sólo mejora su textura y apariencia: también deja en el fondo de la sartén sabores que después se integrarán a la salsa.
Una vez incorporados el caldo, la crema y la mostaza, sólo queda dejar que la preparación se cocine lentamente hasta que el pollo esté en su punto y la salsa reduzca lo suficiente para adquirir una textura envolvente.
Como acompañamiento, el brócoli funciona especialmente bien porque aporta frescura y equilibra la intensidad de la crema. También se puede servir con papas, arroz blanco, vegetales asados o un buen puré.
INGREDIENTES
Porciones: 2
Preparación: 15 minutos
Cocción: 25 minutos
Calorías: 1.350
❑ 1 cucharada de manteca o aceite de oliva
❑ 1 cucharada de cebolla picada
❑ 2 dientes de ajo picados
❑ 2 pechugas de pollo
❑ ½ taza de caldo de pollo o de verduras
❑ 500 cc de crema de leche
❑ 3 cucharadas de mostaza, preferentemente de Dijon
❑ Sal y pimienta, a gusto
❑ Hierbas frescas, para terminar
PARA ACOMPAÑAR (OPCIONAL)
❑ 1 brócoli
CÓMO PREPARAR POLLO A LA MOSTAZA
1 Calentar una sartén, derretir la manteca —o incorporar el aceite de oliva— y sumar la cebolla picada. Cocinar a fuego moderado hasta que quede transparente.
2 Agregar los dientes de ajo picados y cocinar durante unos minutos más, cuidando que no se quemen.
3 Limpiar las pechugas de pollo e incorporarlas a la sartén. Dorarlas bien de ambos lados hasta conseguir una superficie ligeramente tostada.
4 Añadir el caldo, la crema de leche y la mostaza. Condimentar con sal y pimienta, mezclar suavemente y cocinar tapado durante unos 20 minutos, o hasta que el pollo esté completamente cocido y la salsa haya tomado cuerpo.
5 Para sumar una guarnición en la misma preparación, incorporar el brócoli previamente cocido durante los últimos 5 minutos. Servir el pollo bien caliente, bañado con abundante salsa de mostaza y terminar con hierbas frescas por encima.
UNA SALSA DELICIOSA
La combinación de crema y mostaza deja una salsa untuosa, intensa y ligeramente ácida que es casi tan protagonista como el pollo. Por eso, además del brócoli, conviene acompañar el plato con alguna guarnición capaz de absorberla: un puré cremoso, arroz, papas al horno o simplemente unas buenas rodajas de pan.
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