La desaparición de una cápsula con Cesio-137 de un centro médico de Rosario encendió las alarmas de las autoridades nacionales, que emitieron una advertencia a la población para que no la toque ni la manipule en caso de encontrarla.
El faltante fue detectado en el Instituto de Cardiología Luis González Sabathé y notificado a la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), organismo que confirmó la sustracción de una fuente radiactiva de calibración utilizada para verificar equipamiento de medicina nuclear.
Según la información oficial, se trata de una fuente en forma de gel contenida en un pequeño envase plástico transparente que se encontraba dentro de un blindaje de plomo. La ARN aclaró que el riesgo radiológico asociado al material es muy bajo, aunque recomendó dar aviso inmediato a las autoridades si aparece el recipiente.
De acuerdo con medios locales, el elemento había sido utilizado por última vez el 12 de junio y su desaparición fue advertida cuando personal técnico se disponía a calibrar uno de los equipos. La sospecha es que el robo ocurrió durante el fin de semana largo.
DRAMÁTICO ANTECEDENTE
La noticia despertó preocupación porque el Cesio-137 fue la sustancia involucrada en el accidente radiológico de Goiania, Brasil, ocurrido en 1987. Aquel episodio comenzó cuando una fuente radiactiva abandonada fue retirada de un hospital y manipulada por personas que desconocían su peligrosidad.
La contaminación se extendió durante semanas y obligó a examinar a más de 110.000 personas. En total, 249 presentaron niveles significativos de material radiactivo y cuatro murieron como consecuencia de la exposición.
Aunque las autoridades remarcaron que la situación en Rosario es muy diferente y que la fuente sustraída permanece dentro de su blindaje protector, insistieron en la necesidad de evitar cualquier contacto con el material hasta que pueda ser recuperado por personal especializado.
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