El antisemitismo en internet continúa en niveles históricamente elevados y lejos de regresar a los registros previos al ataque perpetrado por Hamas contra Israel el 7 de octubre de 2023. Esa es la principal conclusión del Informe Anual sobre Antisemitismo en Internet, elaborado por el Congreso Judío Latinoamericano (CJL) y el Observatorio Web, que analizó más de 118 millones de publicaciones, comentarios, videos y resultados de búsqueda en distintas plataformas digitales.
El trabajo, considerado uno de los relevamientos más amplios realizados en el mundo hispanohablante, examinó contenidos publicados en X, Facebook, YouTube, Google y portales de noticias de América Latina y España. A partir de ese análisis, los investigadores concluyeron que el odio antijudío no solo mantiene una presencia significativa en internet, sino que además ha evolucionado hacia formatos más sofisticados, difíciles de detectar y cada vez más naturalizados en la conversación digital.
Según el informe, el fenómeno dejó de estar vinculado exclusivamente a los momentos de mayor tensión en Medio Oriente para convertirse en una expresión estable dentro del ecosistema online.
“Determinadas formas de antisemitismo se han normalizado como parte del paisaje digital”, sostienen los autores del estudio.
UN PUNTO DE INFLEXIÓN
El informe identifica el 7 de octubre de 2023 como un antes y un después en la evolución del antisemitismo digital.
Antes de ese episodio, el Observatorio Web registraba en X un promedio cercano a los 4.000 mensajes antisemitas diarios. El mismo día del ataque, esa cifra se disparó hasta alcanzar las 200.000 publicaciones en apenas 24 horas.
Durante octubre de 2023 se contabilizaron cerca de 5,9 millones de contenidos antisemitas. Lo llamativo es que, dos años después, los niveles continúan siendo extraordinariamente altos.
En septiembre de 2025 se registraron 4,9 millones de mensajes antisemitas mensuales y, aun después del alto el fuego alcanzado en octubre, diciembre cerró con alrededor de un millón de publicaciones de ese tipo, una cifra que sigue ubicándose muy por encima de cualquier antecedente previo al inicio del conflicto.
Los investigadores observaron que el cese de las hostilidades provocó una reducción del volumen total de mensajes de odio, pero no logró revertir completamente la tendencia.
En X, por ejemplo, durante la guerra se registraban en promedio más de 78.000 contenidos antisemitas por día. Tras el alto el fuego, la cifra descendió a unos 55.700 mensajes diarios, aunque los porcentajes generales continuaron siendo elevados.
LAS REDES, EL PRINCIPAL FOCO
El análisis comparado de las distintas plataformas mostró que el antisemitismo se concentra principalmente en los espacios más abiertos, virales y orientados a la interacción inmediata.
La red social X presentó el porcentaje más alto de contenido antisemita de todo el relevamiento. El 20,68% de los mensajes analizados fue clasificado dentro de esa categoría, consolidando una tendencia ascendente que se mantiene desde 2020.
Facebook ocupó el segundo lugar con un 14,98% de comentarios antisemitas. El dato resulta especialmente significativo porque representa el nivel más alto registrado desde que comenzaron las mediciones en esa plataforma.
En los comentarios de portales digitales, el antisemitismo alcanzó el 15,16%, mientras que en YouTube llegó al 11,58% de los comentarios analizados.
Google mostró los índices más bajos del estudio, con un promedio anual de 3,92%, aunque los investigadores advirtieron que también allí persisten contenidos discriminatorios vinculados principalmente a teorías conspirativas y ataques al sionismo.
MÁS DE 300 MILLONES DE VISUALIZACIONES POTENCIALES
El informe también pone el foco en el alcance de estos discursos. Solo en X, los contenidos antisemitas detectados durante 2025 acumularon más de 313 millones de impresiones potenciales, es decir, visualizaciones estimadas por parte de los usuarios.
Los autores advierten que el problema no radica únicamente en la cantidad de mensajes publicados, sino en la velocidad y la capacidad de difusión que tienen dentro de las plataformas.
En ese sentido, señalan que los algoritmos de recomendación favorecen la circulación de contenidos polarizantes, controversiales o emocionalmente intensos, lo que contribuye a amplificar los discursos de odio.
UN DESAFÍO PARA TODA LA SOCIEDAD
Desde el CJL remarcaron que el antisemitismo no debe ser entendido únicamente como un problema que afecta a la comunidad judía.
“Es un indicador de deterioro social que impacta sobre los valores democráticos y la convivencia de toda la sociedad”, señalaron desde la organización.
Por ese motivo, el informe concluye con un llamado a fortalecer la cooperación entre gobiernos, empresas tecnológicas, sistemas educativos y organizaciones de la sociedad civil para enfrentar los discursos de odio y promover entornos digitales más seguros.
Los autores advierten que la reducción de la violencia en Medio Oriente ayudó a disminuir el volumen de mensajes discriminatorios, pero sostienen que el desafío actual es más profundo: combatir un fenómeno que, lejos de desaparecer, parece haberse integrado de manera permanente a buena parte de la conversación digital.
SUSCRIBITE a esta promo especial