La entrada en vigencia de un nuevo esquema arancelario de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) generó preocupación entre sectores vinculados a la salud, especialmente por su posible impacto en la importación de medicamentos y dispositivos médicos de alto costo.
La Disposición 5461/2026 fue publicada el 28 de agosto y comenzó a regir el 1° de septiembre. La norma aprobó una nueva nómina de aranceles para trámites vinculados con especialidades medicinales y productos médicos y estableció topes máximos de $12 millones para las importaciones de medicamentos y de $5 millones para productos médicos.
Según explicó oficialmente ANMAT, la disposición no creó un arancel adicional sino que mantuvo las escalas y porcentajes establecidos previamente y fijó topes para determinadas operaciones de comercio exterior. El organismo señaló que la medida busca evitar distorsiones en operaciones de gran volumen.
El nuevo esquema alcanza a trámites relacionados con productos médicos y especialidades medicinales importadas. De acuerdo con el texto de la disposición, los topes fueron establecidos en el marco de la revisión del sistema arancelario y de la desregulación de la intervención de ANMAT en productos médicos de menor riesgo.
La discusión cobra especial relevancia en el caso de tratamientos de alto costo y dispositivos que no tienen producción nacional, cuyos procesos de importación pueden involucrar montos elevados. En ese contexto, entidades y pacientes plantean interrogantes sobre el impacto que los costos asociados a los trámites pueden tener sobre el acceso a determinados tratamientos.
Por el momento, ANMAT sostiene que las condiciones generales del régimen no fueron modificadas y que la información sobre los aranceles vigentes se encuentra disponible en sus canales oficiales.
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