En representación de la Sociedad Argentina de Osteoporosis (SAO) y la Asociación Argentina de Osteología y Metabolismo Mineral (AAOMM), buscamos llevar tranquilidad a la comunidad ante la reciente difusión de un estudio canadiense que cuestiona la utilidad del calcio y la vitamina D.
Las notas publicadas simplificaron un análisis científico que tiene grandes limitaciones y que no debe ser motivo para que los pacientes suspendan sus tratamientos, concluyendo que el calcio y la Vitamina D podrían no ser suplementados porque no previenen fracturas. La realidad es que son indispensables, el aporte de calcio (que puede obtenerse de los lácteos) y la Vitamina D para optimizar su absorción.
Esto se enmarca dentro de la disputa que existe en Estados Unidos y otros países entre científicos que opinan que no están probados muchos beneficios invocados para suplementar Vitamina D, y por otro lado, otros que van lentamente confirmándolos, y dicen que sus colegas están demasiado preocupados por el desembolso económico que generaría medirla en análisis y suplementarla para el sistema de salud.
Como especialistas, queremos advertir que el estudio analizó a más de 150.000 personas, pero la gran mayoría ya tenía niveles de calcio y vitamina D totalmente suficientes antes de empezar. Evaluar la eficacia de un suplemento en una población sana que no lo necesita es un error: no se puede mejorar lo que ya está bien. Los suplementos demuestran su verdadero beneficio óseo y muscular en personas con déficits comprobados o en poblaciones de riesgo.
Además, la investigación excluyó deliberadamente a los pacientes reales de consultorio: personas que ya toman fármacos para la osteoporosis, adultos mayores institucionalizados o quienes ya sufrieron fracturas. Por lo tanto, sus conclusiones no se pueden aplicar a ellos. El calcio y la vitamina D, junto con la actividad física, son pilares preventivos esenciales, aunque en pacientes con osteoporosis forman parte de un abordaje más completo que incluye medicamentos específicos.
Por último, el estudio ignora un aspecto clave de la medicina moderna: los efectos de la vitamina D en el resto del cuerpo. Hoy sabemos que mantener niveles óptimos en sangre ayuda a proteger la salud general, demostrando en grandes estudios que puede reducir el avance de la prediabetes a la diabetes o disminuir la mortalidad por ciertos tipos de cáncer.
Este estudio es útil para evitar la indicación indiscriminada en adultos sanos, pero de ninguna manera respalda suspender la suplementación en pacientes con osteoporosis, riesgo de caídas o deficiencias severas. Un análisis estadístico poblacional jamás podrá reemplazar el juicio clínico, individual y humano de un médico frente a su paciente.
(*) Ex Presidente de la Sociedad Argentina de Osteoporosis. (**) Presidente de la Sociedad Argentina de Osteoporosis. (***) Presidente de la Asociación Argentina de Osteología y Metabolismo Mineral
N. de la R.: La nota referida fue publicada en la edición del pasado martes 26 de mayo y se basa en el informe de científicos de universidades y centros de investigación de Canadá, editado por el British Medical Journal.
En la columna que se publica en esta página, los profesionales firmantes quisieron dejar en claro lo indispensables que son el calcio y la vitamina D en los pacientes con tratamientos. EL DIA valora este aporte e invita, una vez más, a todos sus lectores a contribuir en opiniones que ayuden a dar mayor importancia a temas de salud y otros.
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