Ser más joven no garantiza tener un organismo más juvenil, en especial para quienes están atravesando su treintena en la actualidad. Un estudio internacional comprobó que las personas nacidas en la década de 1990 muestran un envejecimiento biológico más acelerado que quienes tenían la misma edad tres o cuatro décadas atrás
La investigación, realizada por científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington y publicada en la revista Nature Medicine, confirma algo que ya se venía viendo en otros estudios pero con un sustento mayor. Y es que se basó en datos médicos de más de 160.000 personas provenientes del Reino Unido y de Estados Unidos.
Para responder la pregunta de si hoy los adultos jóvenes envejecen más rápido que la generación de sus padres, los investigadores se concentraron en la denominada edad biológica, un indicador que busca reflejar el verdadero estado del organismo a partir de biomarcadores presentes en la sangre. Entre ellos se incluyen parámetros relacionados con la inflamación, el metabolismo y el funcionamiento de distintos órganos, que permiten estimar si una persona envejece más rápido o más lentamente de lo esperable para su edad.
Los resultados mostraron una tendencia consistente. En el Reino Unido, las personas nacidas entre 1965 y 1974 presentan un envejecimiento sistémico mayor que quienes nacieron entre 1950 y 1954 cuando se comparan a la misma edad. En Estados Unidos, la diferencia resulta todavía más marcada: los nacidos entre 1990 y 1999 exhiben una edad biológica más avanzada que la observada en personas nacidas en la década de 1960 al atravesar la misma etapa de la vida.
El estudio también exploró las consecuencias de ese envejecimiento acelerado. Según el análisis, por cada incremento significativo en los indicadores de edad biológica aumenta alrededor de un 8% el riesgo de desarrollar tumores sólidos antes de los 55 años. Además, quienes integran el grupo con los valores de envejecimiento más elevados presentan hasta un 15% más probabilidades de padecer este tipo de enfermedades.
Al ahondar en este aspecto, los investigadores encontraron asociaciones particularmente fuertes con cánceres de pulmón, del tracto gastrointestinal y de útero. Incluso observaron que un envejecimiento más pronunciado del sistema inmunológico se relaciona con un mayor riesgo de cáncer de pulmón en adultos jóvenes, mientras que el envejecimiento del tejido adiposo mostró una vinculación con el cáncer colorrectal.
Si bien el estudio no permite establecer cuáles son las causas del fenómeno, sus autores consideran que el envejecimiento biológico acelerado podría responder a la acumulación de múltiples factores, como cambios en la alimentación, el estilo de vida, la exposición ambiental o el estrés.
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