La idea nació en una clase de Física y hoy se convirtió en uno de los proyectos científicos escolares más destacados de la región. Tres estudiantes de la Escuela Secundaria Nº 73 de Abasto en La Plata fueron seleccionados entre los veinte mejores equipos de la competencia CanSat Argentina y ya trabajan en la construcción de un satélite en miniatura que competirá en las próximas etapas del certamen organizado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).
Los protagonistas son Iris Bianchini, Juan Montellanos y Mateo Guillen, integrantes del equipo Proyecto Yacana. Tras superar la etapa de evaluación entre unos 250 equipos de todo el país, obtuvieron el kit oficial de materiales que les permitirá diseñar, ensamblar y poner a prueba el dispositivo. Si logran superar la siguiente instancia, estarán entre los cinco equipos que viajarán a Córdoba para lanzar su satélite.
"Lo particular de este logro es que somos una escuela pública y no técnica. Nuestra institución cuenta con las orientaciones de Ciencias Naturales, Arte y Literatura, y los integrantes del equipo cursan Ciencias Naturales. Sin embargo, decidieron aceptar el desafío de diseñar y construir un CanSat", destaca la profesora de Física Ornela Dalla Valle, quien acompaña al grupo como tutora junto al docente de la UTN Darío Panaroni, asesor en el desarrollo del proyecto.
Como menciona la docente, el proyecto surgió casi de manera espontánea. "Les comenté a los chicos de la propuesta en una clase de Física y, a partir del entusiasmo de ellos, se transformó en un proyecto que fueron desarrollando de manera extracurricular, muchas veces fuera del horario escolar, durante fines de semana y durante las vacaciones de invierno", cuenta Dalla Valle.
CanSat Argentina es una convocatoria educativa impulsada por la CONAE que invita a estudiantes secundarios y universitarios a reproducir, a pequeña escala, todas las etapas de una misión espacial: diseñar, construir, probar, lanzar y operar un satélite. El dispositivo debe tener un tamaño similar al de una lata de gaseosa, de allí el nombre CanSat, derivado de las palabras inglesas "can" (lata) y "satellite" (satélite).
La iniciativa forma parte de un programa internacional promovido por agencias espaciales de distintos países, entre ellas la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA). El objetivo es acercar la tecnología espacial a los jóvenes y fomentar vocaciones científicas mediante proyectos prácticos vinculados con la ingeniería, la programación y la innovación.
En esta edición, la misión obligatoria consiste en medir presión atmosférica y temperatura durante el vuelo y transmitir esos datos a una estación terrestre. El equipo de Abasto se propone agregarla una misión propia: utilizar imágenes para analizar el estado de la vegetación y detectar distintos niveles de estrés hídrico, con la mirada puesta en la producción hortícola que caracteriza a esa localidad del partido de La Plata.
Con ese enfoque, los estudiantes buscan demostrar que una tecnología pensada para explorar el espacio también puede aportar soluciones a problemas concretos de su comunidad. Mientras avanzan con la construcción del satélite, el sueño ahora es quedar entre los cinco finalistas que tendrán la posibilidad de verlo despegar en Córdoba.
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