El papa León XIV, cuyo nombre de nacimiento es Robert Francis Prevost, llegó al máximo cargo de la Iglesia católica el 8 de mayo de 2025. Nacido en Chicago en 1955, se convirtió en el papa número 267 y en el primer estadounidense en ocupar el trono de San Pedro. Pero detrás de su trayectoria religiosa, que incluye décadas de trabajo misionero en Perú y responsabilidades de primer nivel en el Vaticano, hay una historia personal con aspectos menos conocidos. Sus antepasados, sus años de estudiante, sus actividades fuera de la Iglesia y hasta sus pasatiempos permiten conocer una faceta diferente del pontífice.
Aunque nació en Estados Unidos, León XIV tiene antecedentes familiares vinculados con el Caribe. Sus abuelos maternos, Joseph Martínez y Louise Baquié, contrajeron matrimonio en Nueva Orleans en 1887. Los registros genealógicos indican que Joseph había nacido en Puerto Príncipe, Haití.La documentación histórica también muestra un cambio llamativo en la clasificación racial de la familia. Mientras los censos de Nueva Orleans la identificaban como mulata o negra, los registros posteriores, cuando sus integrantes se instalaron en Chicago, comenzaron a consignarla como blanca.
En 1973, Prevost terminó sus estudios en el seminario menor de San Agustín, en Holland, Michigan. Su promoción estaba integrada por apenas 13 alumnos, pero él ya tenía una participación destacada en distintas actividades escolares.El anuario de ese año lo presenta como el mejor estudiante de su camada. También había sido presidente del alumnado, editor jefe de la publicación del establecimiento y responsable de las actividades de oratoria y debate.
Antes de dedicarse plenamente a la vida religiosa, Prevost eligió una formación vinculada con las ciencias exactas. Estudió en la Universidad de Villanova, donde obtuvo una licenciatura en Matemáticas. En 1977 dio otro paso en su formación religiosa al ingresar al noviciado de la Orden de San Agustín, congregación de la que forma parte y cuya espiritualidad está basada en las enseñanzas de San Agustín de Hipona.
Aunque León XIV nació en Chicago en 1955 y pasó a la historia como el primer estadounidense elegido papa, su identidad también está ligada a Perú, país en el que desarrolló una parte importante de su vida adulta. En 2015 obtuvo la nacionalidad peruana, el mismo año en que fue designado obispo de Chiclayo. De esa manera, el actual pontífice cuenta con ciudadanía estadounidense y peruana, dos países que marcaron distintas etapas de su vida.
Su relación con Perú comenzó mucho antes de su elección como papa. En 1985 llegó al país como misionero agustino y allí desarrolló buena parte de su actividad pastoral. A lo largo de los años vivió y trabajó en localidades como Chulucanas, Trujillo y Chiclayo. Sus tareas incluyeron el acompañamiento de comunidades religiosas, la formación de sacerdotes y el trabajo pastoral. Esa experiencia contribuyó a consolidar su estrecha relación con América Latina.
Antes de convertirse en obispo y asumir funciones dentro del Vaticano, Prevost alcanzó uno de los puestos de mayor responsabilidad de su congregación: fue prior general de la Orden de San Agustín. Desde ese lugar estuvo al frente de comunidades agustinas distribuidas en distintos continentes. La función le permitió relacionarse con religiosos de diversas culturas y adquirir una experiencia internacional que luego resultaría relevante en su carrera eclesiástica.
La infancia de León XIV transcurrió en Dolton, una localidad situada al sur de Chicago. Allí vivió con sus padres y sus dos hermanos en una vivienda de ladrillos de dos plantas que la familia había comprado en 1949.Su padre había integrado la Marina estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial y posteriormente trabajó como docente y director de escuela. Su madre, en tanto, se desempeñó como bibliotecaria.
La propiedad tuvo un destino particular después de que Prevost alcanzara notoriedad internacional. En 2024 fue adquirida por un particular por 66.000 dólares, sin que inicialmente trascendiera su relación con el futuro pontífice. Tras la elección papal, el municipio decidió comprarla por 375.000 dólares. En diciembre de 2025 fue declarada monumento histórico y, desde mayo de 2026, permite realizar visitas privadas.
Otro aspecto poco habitual de su biografía está relacionado con su participación política como ciudadano estadounidense. Los registros públicos de Illinois muestran que Prevost intervino en distintas elecciones primarias entre 2008 y 2016. También consta que votó en las elecciones generales de noviembre de 2024. Su participación más reciente corresponde a los comicios de medio término que se desarrollan actualmente en Estados Unidos.
Fuera de sus obligaciones religiosas, León XIV tiene una afición deportiva: el tenis. Él mismo se definió como un «tenista aficionado» y mostró su sentido del humor cuando recibió una propuesta para participar en un partido benéfico. Su respuesta incluyó una condición que llamó la atención: aceptaría jugar siempre que no convocaran al italiano Jannik Sinner. La ocurrencia despertó rápidamente simpatía entre los seguidores de ese deporte.
El pontífice tiene, además, una afición por los juegos de ingenio. En noviembre de 2025, durante un encuentro con jóvenes en Indianápolis, contó que juega todos los días al Wordle, un desafío que consiste en descubrir una palabra de cinco letras en un máximo de seis intentos.
Los antecedentes familiares, los recuerdos de su etapa escolar y las propias declaraciones del pontífice permiten reconstruir una historia que excede su trayectoria dentro de la Iglesia. Sus raíces haitianas, su formación universitaria, los años de misión en Perú y sus responsabilidades al frente de los agustinos muestran un recorrido que atravesó distintas culturas y geografías.
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