El riesgo de las baterías de litio quedó demostrado en 2016, cuando un conocido fabricante de smartphones tuvo que retirar del mercado uno de sus modelos después de que decenas de equipos comenzaran a incendiarse mientras se cargaban o incluso sin estar conectados.
La Comisión de Seguridad de Productos de Consumo de Estados Unidos calificó aquel episodio como uno de los retiros de dispositivos electrónicos más grandes de los últimos años, con más de un millón de teléfonos afectados solamente en ese país.
El caso sirvió para endurecer los controles de calidad sobre las baterías y los sistemas de carga.
SUSCRIBITE a esta promo especial