La explosión de un teléfono celular que era cargado dentro de un automóvil provocó un accidente en una ruta de Córdoba y dejó dos personas heridas, una de ellas con quemaduras de gravedad. El episodio reavivó la preocupación por los riesgos asociados a las baterías de litio, presentes en la mayoría de los dispositivos electrónicos de uso cotidiano.
El hecho ocurrió el domingo por la noche sobre la ruta E-53, a la altura del kilómetro 7. Según informaron fuentes policiales, el aparato estaba conectado a la alimentación eléctrica del vehículo cuando se produjo una detonación dentro del habitáculo.
La explosión sorprendió al conductor de un Renault Sandero, de 43 años, que perdió el control del vehículo y terminó impactando contra una alcantarilla ubicada junto al ingreso de un establecimiento rural.
Como consecuencia del choque, una mujer de 45 años sufrió quemaduras en gran parte del cuerpo y fue trasladada al Instituto del Quemado, donde permanecía internada en estado reservado. El conductor también resultó lesionado, aunque con heridas de menor consideración y fuera de peligro.
”FUGA TÉRMICA”
Si bien las baterías de ion-litio incorporan un sistema encargado de monitorear su voltaje y cortar la corriente ante valores peligrosos, cuando ese mecanismo falla pueden ocurrir que los equipos se incendien o exploten. Y aunque se trata de episodios poco frecuentes, especialistas advierten que suelen darse por daños físicos, defectos de fabricación o problemas durante la carga.
El fenómeno es conocido como “fuga térmica” y consiste en una reacción en cadena que genera calor de manera acelerada dentro de la batería. Si ese calor no puede disiparse, la temperatura aumenta rápidamente y puede provocar fuego, emisión de gases inflamables e incluso explosiones.
Los expertos señalan que el riesgo aumenta cuando los dispositivos son expuestos a altas temperaturas, reciben golpes importantes o se utilizan con cargadores inadecuados. También pueden producirse fallas internas que generen cortocircuitos y desencadenen un sobrecalentamiento repentino.
En los últimos años, organismos de seguridad y fabricantes reforzaron las recomendaciones para reducir estos incidentes. Entre ellas figuran utilizar cargadores certificados, evitar dejar los equipos expuestos al sol dentro de vehículos, no continuar usando dispositivos con baterías hinchadas y suspender la carga si el aparato presenta temperaturas inusualmente elevadas.
Las autoridades cordobesas continúan investigando las circunstancias del accidente para determinar qué originó la explosión del teléfono y si existía alguna falla previa en el dispositivo o en el sistema de carga utilizado dentro del vehículo.
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