TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Hallan piezas ocultas que demuestran que Gondwana fue un supercontinente y detonante de la vida terrestre

Un análisis internacional de rocas ígneas descubrió fragmentos de corteza continental sepultados bajo cadenas montañosas de Asia, Europa y América del Norte, confirmando que Gondwana alcanzó el 80% de las tierras emergidas hace más de 500 millones de años. La gigantesca cadena de volcanes que rodeaba esta masa continental emitió gases durante 50 millones de años, transformando un planeta congelado en un ambiente cálido que impulsó la expansión de la vida compleja

Por Redacción

Una investigación científica internacional publicada en la revista "Science Advances" concluyó que el antiguo continente de Gondwana fue un supercontinente de dimensiones sustancialmente mayores a las calculadas hasta el momento. A partir del análisis de muestras de granito procedentes de diversos rincones del globo, el equipo multidisciplinario liderado por los geólogos Tao Wang y William Collins logró identificar extensas porciones de corteza continental sepultadas bajo sistemas montañosos en Asia, Europa y el norte del continente americano.

Esta incorporación suma entre 22,7 y 27,8 millones de kilómetros cuadrados a las reconstrucciones previas del bloque continental. Con este reajuste, Gondwana pasó de representar un 64% de las tierras emergidas a abarcar cerca del 80% de la superficie continental de su época, lo que equivale a un 25% de la superficie total del planeta. El hallazgo permite superar el umbral del 75% de masa terrestre que la comunidad geológica exige convencionalmente para otorgar el estatus formal de supercontinente.

Hasta la publicación de este trabajo, el tamaño atribuido a Gondwana se limitaba a cinco masas continentales centrales —América del Sur, África, la Antártida, Australia e India— más algunos sectores periféricos documentados en el sur de Europa, Turquía, Irán y Pakistán. Debido a esa aparente escasez territorial, la condición de Gondwana como verdadero supercontinente continuaba siendo objeto de intensas discusiones académicas frente a otras masas históricas como Pangea, Rodinia o Columbia.

La huella del granito y el hallazgo fortuito en las profundidades de la Tierra

La detección de estas estructuras continentales profundas se concretó mediante el análisis de 25.346 muestras de rocas ígneas félsicas e intermedias recopiladas a nivel global. Los científicos aplicaron la técnica de mapeo isotópico de samario-neodimio (Sm-Nd), un método que permite determinar la antigüedad exacta de las rocas profundas a partir de las cuales se originaron los granitos que hoy afloran en la superficie terrestre.

De acuerdo con las declaraciones brindadas por el profesor adjunto de la Universidad de Curtin y coautor del trabajo, Bill Collins, el descubrimiento de estos sectores enterrados no formaba parte del objetivo inicial de la investigación. "Como suele ocurrir en la ciencia, el descubrimiento de las partes enterradas de Gondwana fue fortuito", explicó el geólogo al describir cómo el procesamiento cartográfico de datos isotópicos a escala continental terminó por revelar la arquitectura profunda de la corteza.

Uno de los casos emblemáticos analizados corresponde a la cordillera del Himalaya, donde coexisten granitos cuyas edades de formación varían entre los 20, 50 y 120 millones de años. A pesar de esas marcadas diferencias cronológicas en la superficie, el estudio isotópico demostró que todas esas rocas proceden de un mismo bloque continental primitivo que se consolidó entre hace 700 y 550 millones de años como parte de Gondwana. Las derivaciones continentales originales del supercontinente fueron rastreadas desde India y el sudeste asiático hacia el territorio de China, extendiéndose hasta la región de Kazajistán —cuyo fragmento precámbrico enterrado abarca 2,2 millones de kilómetros cuadrados—, además de áreas de la corteza europea y el sector oriental de los Apalaches en América del Norte.

El cinturón de fuego antiguo que transformó el clima del planeta

Durante la etapa de ensamblaje del supercontinente, comprendida entre hace 750 y 550 millones de años, la masa terrestre de Gondwana presentaba una geografía helada y árida, atravesada por imponentes cordilleras de escala similar a la del actual Himalaya. Sin embargo, la posterior consolidación de sus bloques continentales obligó a una reconfiguración global de la tectónica de placas terrestres.

A raíz de este reordenamiento geodinámico, se estructuró un colosal arco volcánico periférico que rodeó por completo al supercontinente. Este sistema magmático se desplegó a lo largo de casi 35.000 kilómetros (unos 31.700 kilómetros en mediciones específicas de la franja de subducción), abarcando una extensión equivalente al 79% de la circunferencia del planeta. El cinturón bordeaba regiones que hoy corresponden a Rusia, China, Australia, la Antártida, Sudáfrica y la cadena de los Andes en América del Sur.

Por sus dimensiones y funcionamiento geológico, este sistema prehistórico constituyó el antecedente directo del actual Cinturón de Fuego del Pacífico. A lo largo de aproximadamente 50 millones de años, las ininterrumpidas erupciones de esta cadena enviaron a la atmósfera volúmenes masivos de dióxido de carbono y vapor de agua. Al evaluar el impacto de este fenómeno, Collins precisó que "la enorme cantidad de gas emitida cada día durante 50 millones de años ayudó a cambiar el clima terrestre de una etapa glacial a una de efecto invernadero".

Nexo directo con la expansión biológica de la explosión cámbrica

El calentamiento atmosférico provocado por la inyección prolongada de gases volcánicos coincidió temporalmente con el desarrollo de la llamada explosión cámbrica, un período de vertiginosa diversificación de la vida en la Tierra ocurrido entre hace 550 y 500 millones de años. El estudio resalta que el paso de condiciones ambientales severamente frías hacia un clima estable de efecto invernadero generó el entorno húmedo y templado indispensable para la proliferación masiva de los primeros organismos metazoos.

Aunque los autores aclaran que la actividad volcánica no debe interpretarse como el factor causante exclusivo de este salto evolutivo, las evidencias isotópicas observadas en el carbono, el oxígeno y el estroncio del agua marina confirman una estrecha conexión entre los procesos geodinámicos profundos de la Tierra y los grandes cambios biogeoquímicos de la superficie. La formación de este "Gran Gondwana" actuó así como un motor planetario que vinculó la tectónica de placas con la aceleración de la vida.

De las intuiciones fósiles de 1885 a la geografía contemporánea

La existencia de una antigua conexión entre los continentes meridionales fue postulada inicialmente en 1885 por el geólogo austríaco Eduard Suess. Suess acuñó el nombre de Gondwana tras verificar la presencia recurrente de un fósil vegetal característico en la provincia homónima de la India, hallado posteriormente en yacimientos geológicos compartidos de América del Sur, África, la Antártida y Australia.

Con el transcurso de las eras geológicas, Gondwana terminó por colisionar con otras masas continentales como Norteamérica, Europa y Siberia para integrar el supercontinente Pangea. Finalmente, durante el Jurásico temprano, hace unos 180 millones de años, la masa continental comenzó su proceso definitivo de fragmentación y deriva. Ese paulatino distanciamiento terminó por dar forma a la distribución de los continentes y océanos que definen el mapa mundial en la actualidad.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD
' + '

' + safeMsg + '

' + '' + ''; function close() { overlay.classList.remove('qp-visible'); setTimeout(function () { overlay.parentNode && overlay.parentNode.removeChild(overlay); }, 200); } overlay.querySelector('.qp-modal-btn').addEventListener('click', close); overlay.addEventListener('click', function (e) { if (e.target === overlay) close(); }); document.addEventListener('keydown', function onKey(e) { if (e.key === 'Escape') { close(); document.removeEventListener('keydown', onKey); } }); document.body.appendChild(overlay); // Trigger reflow for transition overlay.offsetHeight; overlay.classList.add('qp-visible'); } if (document.readyState === 'loading') { document.addEventListener('DOMContentLoaded', show); } else { show(); } } catch (e) { /* fail silently */ } })();