La ola de calor que atraviesa Europa sigue avanzando hacia el este y se prevé que durante el fin de semana más de 150 millones de personas soporten temperaturas superiores a los 35°C.
El Reino Unido volvió a romper por tercer día consecutivo su récord de temperatura para un mes de junio al alcanzar los 36,9°C. Horas más tarde, Alemania registró un nuevo máximo histórico con 41,3°C en un barrio de la ciudad de Saarbrücken. Meteorólogos advirtieron que ese valor incluso podría ser superado en las próximas horas.
La Organización Meteorológica Mundial señaló que es posible que este episodio termine convirtiéndose en una de las olas de calor más intensas registradas en Europa, aunque aclaró que todavía es temprano para confirmar si se trata de un récord absoluto.
Sistemas de salud desbordados
El impacto del calor ya se refleja con fuerza en los hospitales. En el Reino Unido, médicos del sistema público de salud advirtieron que los centros sanitarios trabajan “al límite” debido al incremento de consultas y emergencias relacionadas con las altas temperaturas.
En Francia, uno de los principales hospitales de París describió una situación “extremadamente grave”, con pasillos colmados de pacientes que presentan cuadros severos de hipertermia. Las autoridades también investigan la muerte de un bebé de 18 meses que fue hallado dentro de un automóvil estacionado frente a un hospital de Marsella, donde habría permanecido durante varias horas bajo el intenso calor.
España contabiliza cientos de fallecimientos asociados a la ola de calor y otros países europeos también reportaron víctimas, entre ellas varios niños que murieron tras quedar atrapados en vehículos expuestos a temperaturas extremas.
Las consecuencias alcanzan además al ambiente y a la producción. En el delta del río Po, en Italia, el sobrecalentamiento de las lagunas provocó una elevada mortandad de almejas y otras especies, generando preocupación entre los pescadores por el impacto económico que podría dejar un fenómeno prolongado.
Mientras tanto, Bélgica denunció las difíciles condiciones que enfrentan los presos en establecimientos penitenciarios sin sistemas adecuados de refrigeración.
La expansión de la masa de aire caliente obligó a varios países del este europeo a reforzar las medidas preventivas. La República Checa declaró la alerta roja para este fin de semana ante la posibilidad de superar su récord nacional de temperatura.
En Polonia, el zoológico de Varsovia anunció medidas especiales para proteger a los animales mediante aspersores, estanques y zonas de barro, mientras que Hungría prevé temperaturas de hasta 40 °C y activará el máximo nivel de alerta.
Países Bajos, por su parte, emitió por primera vez una alerta roja por calor extremo.
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