La Academia Nacional de Ciencias lanzó una dura advertencia sobre la situación que atraviesa el sistema científico argentino y aseguró que el país enfrenta un proceso de pérdida de investigadores, impulsado por el deterioro de las condiciones laborales y la falta de financiamiento para la actividad.
Las críticas fueron formuladas ayer por el vicepresidente de la institución, Galo Soler Illia, quien sostuvo que desde el comienzo de la actual gestión el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas perdió alrededor del 15% de su planta de investigadores. Como indicó, a ese escenario se suman salarios con un importante atraso y la paralización del financiamiento para nuevos proyectos.
El académico cuestionó además la postura del Gobierno hacia el sector. “El Gobierno es hostil a la ciencia y tecnología producida en el país. Nos trata de ñoquis, nos trata de inútiles, y la Academia, como institución salvaguarda de la ciencia argentina, tiene que mostrar esto, porque es nuestra misión”, afirmó.
“La salida de científicos del país representa una pérdida difícil de revertir”
Illia advirtió que las consecuencias pueden sentirse durante muchos años debido al tiempo que demanda formar recursos humanos altamente especializados. Según explicó, la capacitación de un investigador requiere entre 12 y 15 años de inversión educativa, por lo que la salida de esos profesionales representa una pérdida difícil de revertir.
En ese contexto, sostuvo que cada vez más científicos encuentran oportunidades laborales en el exterior. “Una persona entrenada en ciencia durante 12 o 15 años es apetecible en cualquier lugar del mundo. Nuestros científicos hoy se están yendo a Estados Unidos, Alemania, China, pero también a Uruguay, Chile, Paraguay o Perú, donde los respetan mucho”, señaló.
Las declaraciones se conocieron luego de que el vocero presidencial, Adrián Ravier, negara la existencia de una fuga de científicos y cuestionara los datos difundidos por la Academia.
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