TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Marihuana potenciada: observan que crece el consumo problemático entre adultos

Un estudio publicado en JAMA Psychiatry advierte que cada vez más consumidores admiten no poder dejar ni reducir su consumo pese a los conflictos que les genera

La marihuana tiene hoy una concentración de su compuesto psicoactivo mayor que la de años atrás / web

Por Redacción

Durante mucho tiempo circuló la idea de que el cannabis era una droga “blanda”, casi inofensiva, muy distinta del alcohol o los opioides en materia de riesgo de adicción. Sin embargo un nuevo estudio publicado en la revista científica JAMA Psychiatry advierte que esto ha dejado de ser así porque la marihuana ya no es la que solía ser.

La investigación, que analizó datos representativos a nivel nacional de adultos en Estados Unidos, muestra un salto preocupante en apenas tres años: la proporción de hombres con síntomas de trastorno por consumo de cannabis pasó del 7% en 2021 a más del 9% en 2024, es decir, casi 1 de cada 10. El aumento se observó también entre las mujeres, aunque en ellas fue menor: de 5% a casi 6%.

“La idea de que el cannabis no es adictivo podría ser incorrecta”, advierten desde el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA) los responsables de la investigación. Como señalan en ella, los síntomas de este trastorno incluyen la incapacidad de reducir o abandonar el consumo, incluso cuando éste genera ya conflictos personales o a nivel laboral.

El factor que cambió todo

Para los responsables del estudio, la clave del fenómeno está en el cannabis que se consume hoy. Los productos actuales contienen concentraciones de THC —el compuesto psicoactivo— muy superiores a las de generaciones anteriores. “Es una historia completamente diferente -resaltan-. La dosificación nos permite observar la aparición de la adicción. Cuanto mayor sea la concentración de THC, mayor será el riesgo de adicción”.

Uno de los datos que más llamó la atención de los investigadores fue el elevado porcentaje de consumidores que desarrolla el trastorno: cerca del 30% de quienes dijeron consumir cannabis presentaron síntomas compatibles con esta condición. En comparación, menos del 20% de quienes declararon beber alcohol mostró síntomas de trastorno por consumo de esa sustancia, aunque el alcohol sigue siendo, por lejos, la sustancia más consumida en general.

Lejos de sorprenderse, varios expertos en la materia señala que este incremento era esperable. En la actualidad, buena parte de los estados de EE.UU. permite el uso recreativo del cannabis y la mayoría habilita también su uso medicinal. A esto se suma que, en abril, el Departamento de Justicia flexibilizó las regulaciones sobre marihuana medicinal, un gesto que sugiere que se la considera con menor potencial de abuso y dependencia que otras sustancias.

El trabajo también identificó que los mayores incrementos en el trastorno —tanto en su forma leve como en la moderada a grave— se dieron entre personas de 35 a 49 años y en hombres de 50 años o más. En 2024, cerca del 4% de los hombres y algo menos del 3% de las mujeres reportaron síntomas de la forma moderada a grave del trastorno, clasificada así cuando el consumidor presenta al menos cuatro de once síntomas relevados (entre dos y tres síntomas se considera un cuadro leve).

“DERRUMBA EL ROMANTICISMO”

“Este tipo de evidencia internacional, que ya es bastante amplia, demuestra que estamos ante una droga que genera dependencia por el incremento en los niveles de tetrahydrocannabinol, lo que derrumba el romanticismo pro cannábico que se ha instalado en una parte de la población”, señala el investigador en políticas públicas sobre drogas Esteban Wood.

“La evidencia estadística marca también que la disponibilidad de sustancias de marihuana, en este caso en Estados Unidos, ha agudizado la problemática de los consumos abusivos: su legalización (en muchos distritos) ha hecho que consumidores ocasionales o habituales se hayan convertido en consumidores abusivos, e incluso hasta dependientes”, comenta el investigador al señalar la necesidad de “pensar las políticas públicas desde una perspectiva preventiva”.

En este sentido un dato que remarcan los autores del estudio es que pese al crecimiento del problema, hoy no existe ningún tratamiento aprobado para el trastorno por consumo de cannabis. Las opciones disponibles se limitan a terapias como la cognitivo-conductual y a medicamentos recetados que apuntan a reducir los antojos y controlar síntomas de abstinencia, como la ansiedad o el insomnio.

En suma, mientras el consumo de cannabis se naturaliza y su producción genera plantas con más THC, el sistema de salud todavía no cuenta con las herramientas necesarias para responder a un problema que, según los propios investigadores, recién se empieza a ver.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD