Entre 2023 y octubre de 2026, la Argentina registró suspensiones ferroviarias, recortes de frecuencias y modificaciones de recorridos históricos de colectivos. La caída de pasajeros, el aumento de los costos operativos y los cambios en los subsidios afectaron especialmente al interior del país. La Provincia de Buenos Aires y el Gran La Plata también sufrieron las consecuencias, con mayores tarifas, esperas y trasbordos.
Un colectivo con capacidad para 60 pasajeros circulaba con apenas 17. Cada viaje costaba unos 600.000 pesos en combustible y peajes, pero la recaudación podía reducirse a 300.000. Después de 31 años, Empresa Venado dejó de conectar Venado Tuerto, Firmat y Casilda con Santa Fe capital.
El último servicio circuló el 17 de abril de 2026. Su propietario, Ignacio Favre, explicó que la empresa había reducido las frecuencias a tres días semanales, sin lograr sostenerlas. Además, competía con micros nacionales que cobraban alrededor de 30.000 pesos, frente a los casi 60.000 de su recorrido provincial. Los pasajeros conservaron alternativas, aunque algunas requieren trasbordos por Rosario.
MENOS PASAJEROS Y SERVICIOS EN TODO EL PAÍS
La crisis también alcanza al ferrocarril. Durante 2025, los trenes de larga distancia transportaron 1.291.202 pasajeros, un 37,3% menos que en 2023 y el registro más bajo desde 2018, según los antecedentes recopilados. La caída interanual fue estimada entre el 24,3% y el 27%, dependiendo de la serie utilizada.
Son repetidos los casos de conexiones que se dejan de realizar por baja demanda
La Fraternidad denunció que la oferta ferroviaria metropolitana se redujo alrededor del 33% en dos años, una estimación gremial que requiere contrastarse con registros oficiales. En paralelo, los colectivos del AMBA transportaron unos 7,2 millones de pasajeros diarios en abril de 2026, frente a 9,2 millones del año anterior: una caída cercana al 21%.
Entre noviembre de 2025 y marzo de 2026, la flota operativa habría perdido 1.650 unidades, equivalentes al 8,9%. El Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) también identificó una contracción de la oferta automotor, especialmente en líneas interjurisdiccionales.
La combinación de menor demanda y menos servicios genera un círculo de deterioro: las empresas reducen frecuencias para contener costos y los usuarios, ante mayores esperas y dificultades, buscan alternativas o dejan de viajar.
TRENES SUSPENDIDOS Y LOCALIDADES AFECTADAS
Los recortes ferroviarios alcanzaron servicios hacia Bahía Blanca, Pehuajó, Pinamar, Justo Daract, Córdoba, Tucumán y Villa María, además del expreso Buenos Aires–Rosario y conexiones regionales. Las causas incluyen problemas de infraestructura, dificultades operativas y reorganizaciones comerciales, aunque no todas las suspensiones representan cierres definitivos.
En Buenos Aires, el tren a Bahía Blanca dejó de circular después de años de deterioro de las vías y viajes que llegaron a superar las veinte horas. La interrupción también perjudicó a las localidades intermedias.
El servicio a Pehuajó atravesó otra retracción. Según los antecedentes reunidos, Trenes Argentinos informó una ocupación promedio del 38% y estimó un ahorro de 27 millones de pesos mensuales con su eliminación. Vecinos reclamaron mantener una alternativa más económica que los micros.
Los trenes a Córdoba y Tucumán también registraron suspensiones desde fines de 2025, atribuidas oficialmente a revisiones de infraestructura y dificultades operativas. La Fraternidad cuestionó esas explicaciones y advirtió sobre posibles interrupciones prolongadas.
GRAN LA PLATA: MENOS FRECUENCIAS Y MÁS ESPERA
En La Plata, Berisso y Ensenada, el deterioro se manifiesta principalmente mediante mayores intervalos, restricciones horarias y modificaciones de recorridos. Durante abril de 2026, las empresas anunciaron reducciones de frecuencias de entre el 10% y el 50%, según la línea, por el aumento del gasoil y problemas de financiamiento.
Entre las líneas afectadas se mencionaron la 7, Fuerte Barragán y 506. Mientras los operadores reclamaban mayores compensaciones, el Gobierno bonaerense aseguró mantener al día los subsidios desde diciembre de 2024, aunque reconoció valores de referencia congelados.
La demanda también retrocedió. Unión Platense perdió 551.446 pasajeros entre marzo de 2025 y marzo de 2026, una disminución del 13,28%. En los recorridos Norte, Sur y 518, las caídas habrían superado el 20%. Durante el receso invernal se anunció, además, una reducción promedio del 28% de las unidades en circulación.
Otro cambio importante ocurrió con La Costera. Desde agosto de 2024, Transportes Automotores La Plata (TALP) reestructuró las líneas 338 y 406 y eliminó el recorrido directo completo entre La Plata y San Isidro. La modificación obligó a realizar combinaciones y redujo alternativas nocturnas y de madrugada.
El ramal Constitución–La Plata del tren Roca también registró restricciones. En enero de 2024 desaparecieron los servicios nocturnos de las 22:42 desde Constitución y las 22:49 desde La Plata. Posteriormente cambiaron los primeros horarios matutinos.
SUSCRIBITE a esta promo especial