Este martes, la Capital Federal amaneció con un paro de subtes luego de que dos trabajadores de la Línea B fueran detenidos por haber impedido supuestamente el normal desarrollo del servicio de transporte público. La detención desató la medida de fuerza convocada por Metrodelegados, que se levantó después de las 15.30.
En medio del paro total, un grupo de manifestantes conformados por dirigentes gremiales y estudiantes que apoyaron la medida, se manifestaron en el barrio porteño de Villa Urquiza. Si bien hubo un intento de protestar sobre la calle, efectivos de la policía de la Ciudad de Buenos Aires lo impidieron tras aplicar el protocolo antipiquetes.
Ante la parálisis en el transporte público, el gobierno de Jorge Macri intimó formalmente al gremio a garantizar una prestación mínima del 50% del servicio, recordando su carácter de actividad esencial. La notificación oficial se conoció en paralelo al proceso de liberación de los dirigentes aprehendidos.
Después de las 15.30, la empresa EMOVA informó que las líneas A, C y H comenzaron a funcionar y salen de sus cabeceras luego de la protesta sindical. Finalmente, a las 16, se levantó el paro de las líneas B y E, como así también del Premetro.
“Vamos a levantar el conflicto. Pero no nos van a doblar el brazo. Que la señora Celsa Ramírez que nos está haciendo la causa sepa que a nosotros no nos va a temblar el pulso para parar el subte cuantas veces queramos”, afirmó Néstor Segovia, secretario general de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSyP).
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