Francia dio un nuevo paso en la ofensiva internacional para limitar el acceso de niños y adolescentes a las redes sociales. El Parlamento aprobó una ley que prohíbe el uso de esas plataformas a los menores de 15 años, una medida que coloca al país a la vanguardia de la Unión Europea y se suma a iniciativas similares ya adoptadas o en estudio en Australia, Reino Unido y otros países del continente.
La decisión responde a la creciente preocupación por el impacto que las redes sociales tienen sobre la salud mental y el desarrollo de los menores. Informes de las autoridades sanitarias francesas advierten que el uso intensivo de estas plataformas puede favorecer problemas de autoestima y exponer a niños y adolescentes a contenidos vinculados con autolesiones, trastornos alimentarios, consumo de drogas y suicidio. En Francia, además, varias familias iniciaron demandas contra TikTok tras atribuir a contenidos de la plataforma el suicidio de adolescentes.
La ley establece que, desde el comienzo del próximo ciclo lectivo, los menores de 15 años ya no podrán crear nuevas cuentas en redes sociales. A partir de enero de 2027, la prohibición alcanzará también a las cuentas existentes. Para ello, las plataformas deberán implementar sistemas de verificación de edad, aunque especialistas reconocen que ese será uno de los principales desafíos para aplicar la norma.
La regulación no prevé sanciones para los menores ni para sus familias. La responsabilidad recaerá sobre las empresas tecnológicas, que deberán impedir el acceso de los usuarios alcanzados por la prohibición. La norma excluye a las enciclopedias en línea y a los sitios con fines educativos o científicos. En plataformas como YouTube y WhatsApp, las restricciones se aplicarán únicamente a las funciones propias de una red social, como la publicación de contenidos y los comentarios.
El proyecto también amplía las limitaciones al uso de celulares en el ámbito educativo al prohibirlos en las escuelas secundarias. No obstante, la iniciativa todavía podría ser revisada para determinar si se ajusta a la Constitución francesa, lo que podría demorar su entrada en vigencia.
CAMBIO DE ENFOQUE
El avance francés refleja un cambio de enfoque en distintos países frente al uso de las plataformas digitales por parte de los menores. Australia ya aprobó una prohibición para menores de 16 años, mientras España, Dinamarca y Grecia impulsan iniciativas similares.
El debate también llegó a las instituciones de la Unión Europea, que reclamó este mes a las empresas tecnológicas modificar las funciones que generan un consumo compulsivo de contenidos y recomendó impedir el acceso a las plataformas a los menores de 13 años hasta que las compañías puedan demostrar que ofrecen entornos seguros para los niños.
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