Una misión arqueológica halló en la necrópolis del Bubasteion, en Saqqara, la tumba de un alto funcionario del antiguo Egipto que ocupó cargos de confianza en la corte del faraón. El hallazgo, que consiste en un complejo de pozos funerarios comunicados entre sí, pertenece al Imperio antiguo y se remonta a unos 4.500 años atrás, un tiempo contemporáneo a la construcción de las pirámides.
Como informó el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto, junto a la puerta falsa el equipo de investigadores halló un conjunto de reliquias rituales de alabastro, como una mesa y una losa de ofrendas y una pila de purificación.
Tras analizar los jeroglíficos escritos en la puerta falsa y los objetos, los investigadores lograron identificar que la tumba pertenecía a un funcionario del entorno más próximo al faraón, el chambelán real, supervisor de todas las obras y documentos del rey, guardián de los secretos de los decretos reales y sacerdote de la diosa Maat.
Junto a la tumba del chambelán, a quien se lo conoció como Sekhentio-Ptah, también se halló un sistema interconectado de pozos subterráneos que conectaba múltiples entierros humanos, así como muestras de cartonaje funerario pintado y más de 100 figuritas ushabti de loza. Entre los descubrimientos se destacan tres sarcófagos de piedra, sellados e intactos en su estado original, una estatua de madera con forma de halcón y una colección de vasijas de cerámica.
El valor del descubrimiento reside en el hecho de que el conjunto completo funerario fuera encontrado en su ubicación original, algo que permite visualizar la disposición real de los elementos funerarios y de la relación entre los distintos espacios de la tumba a fin de reconstruir cómo fue concebido y utilizado este complejo funerario en la antigüedad.
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