El primer Mapa Mamográfico Federal de Argentina reveló importantes desigualdades en el acceso a los estudios para prevenir el cáncer de mama: uno de cada tres equipos del sistema público funciona con limitaciones y el 70% de los mamógrafos relevados se concentra en apenas cinco jurisdicciones.
El trabajo, denominado MIRA —Mamografía, Información, Red y Acceso—, fue impulsado por la Asociación Civil Surcos y la Fundación Instituto Natura. Los datos fueron recogidos entre agosto y diciembre de 2024 y validados durante 2026.
El relevamiento georreferenció 1.498 mamógrafos en funcionamiento en todo el país, aunque el análisis más exhaustivo se concentró en el sistema público, debido a la falta de información sistematizada sobre el sector privado y la seguridad social.
En el sistema público se identificaron 479 mamógrafos, de los cuales pudieron relevarse 404, distribuidos en 375 establecimientos. De ese total, 328 figuraban como operativos.
Sin embargo, que un equipo esté en funcionamiento no significa necesariamente que trabaje sin inconvenientes o durante el tiempo suficiente para responder a la demanda. El informe detectó que 90 mamógrafos —el 24%— presentaban desperfectos técnicos y otros 46 —el 12%— estaban fuera de servicio.
En conjunto, el 33% tenía algún tipo de limitación operativa. Las fallas se registraron principalmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires, el interior bonaerense, Santa Fe, Mendoza y la Ciudad de Buenos Aires.
A ello se suma la falta de recursos humanos: 33 establecimientos no contaban con personal técnico para operar los equipos, por lo que debían mantenerlos inactivos y derivar a las pacientes hacia otros centros.
Cinco jurisdicciones concentran el 70% de los mamógrafos públicos relevados. La provincia de Buenos Aires encabeza la lista con 134 equipos, seguida por Santa Fe, con 33; Santiago del Estero, con 23; la Ciudad de Buenos Aires, con 21; y Entre Ríos, con 19.
En el extremo opuesto aparecen Tierra del Fuego, con tres equipos; San Luis, con seis; Chubut, con siete; y Catamarca, con ocho. El informe, no obstante, advierte que persisten vacíos de información en Córdoba y Buenos Aires.
La cantidad de equipos tampoco garantiza por sí sola un acceso adecuado. Al relacionar la disponibilidad con la población objetivo, las distancias y los horarios de funcionamiento, la situación varía considerablemente entre provincias.
De los 328 mamógrafos operativos, el 65,3% funcionaba cinco días hábiles por semana. No obstante, 35 trabajaban solamente tres días; 24, dos días; 12, apenas uno; y otros 21, menos de una jornada semanal.
Además, el 42% operaba menos de seis horas diarias, lo que reducía todavía más la cantidad de turnos disponibles. La situación representa una barrera especialmente significativa para quienes deben recorrer largas distancias hasta un centro de salud.
El estudio también detectó que el 56% de los equipos realizaba menos de 100 mamografías mensuales, aunque casi seis de cada diez establecimientos aseguraban no tener turnos ociosos. Según las autoras, esto refleja una oferta limitada y organizada bajo una lógica más reactiva que preventiva.
El índice elaborado por el informe ubicó a CABA, Catamarca, Formosa y La Rioja entre las jurisdicciones con mejores condiciones de acceso potencial. Buenos Aires, pese a concentrar la mayor cantidad de equipos, quedó dentro del grupo con menor accesibilidad junto con otras diez provincias.
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