La Comisión Directiva de la Sociedad de Profesionales de Arquitectura y Urbanismo de La Plata Región Capital (SPAU) agradeció a las autoridades de la Municipalidad de La Plata que “se hayan hecho eco de la solicitud de preservación y puesta en valor del Monumento a la Confraternidad Hispano-Argentina ubicado en plaza España”.
A través de un comunicado firmado por su presidente, Sergio Poggi, la entidad remarcó que “preservar monumentos que han trascendido generaciones contribuye enormemente a forjar la Identidad Platense y son la base sobre la cual asentar nuestro futuro como sociedad”.
El reconocimiento de los arquitectos indica un cambio de rumbo del proyecto oficial de remodelación de la plaza de 7 y 66. De eso se venía hablando desde hace varias semanas. Ni antes, ni ayer el Municipio ratificó ni rectificó la versión (ahora de la entidad profesional) ante la consulta realizada por este diario.
Desde la entidad manifestaron su satisfacción al confirmar que las obras mantendrán la estructura. Al respecto, expresaron: “Esperando que la renovación de este espacio verde se convierta en un nuevo foco de encuentro y esparcimiento como ha ocurrido con las anteriores remodelaciones de Plazas sobre el eje de calle 7, no podemos dejar de expresar nuestro beneplácito por tan importante medida respecto a la historia reciente de nuestra Capital Provincial”.
La resolución municipal llega tras una marcada controversia urbana en torno a la mejora del predio. El proyecto inicial contemplaba la eliminación del emblemático monumento para despejar el predio, abrir nuevos senderos peatonales y unificar el verde. Sería reemplazado por una réplica del grupo escultórico de “Don Quijote y Sancho Panza” de la Plaza de España de Madrid. La idea despertó un inmediato rechazo por parte de instituciones de profesionales, colectividades e historiadores locales, quienes advirtieron sobre la pérdida de un bien de alto valor simbólico.
La obra no fue una intervención fortuita, sino el resultado de un concurso público nacional de anteproyectos promovido en la década de 1970 para conmemorar los lazos entre ambas naciones. El monumento de líneas brutales y volúmenes geométricos representa una pieza singular de la arquitectura moderna platense. Heberto Washington Andrade fue autor de la estructura y Carlos Walter Butin creó los bronces ornamentales.
Frente a los reparos de los especialistas y a las presentaciones institucionales, el Municipio parece dar marcha atrás con la idea de eliminar la mole de hormigón e integró su conservación al plan.
Los trabajos contemplan la restauración de la estructura, la puesta en valor del entorno y la iluminación, para integrarla al diseño renovado del espacio.
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