Organizaciones ambientales, vecinos y referentes territoriales denuncian la continuidad de las obras vinculadas al proyecto de conexión entre la Autopista Buenos Aires–La Plata y el Camino Parque Centenario (acceso a City Bell) "dentro del ámbito de la Reserva de Biosfera Pereyra Iraola, pese a su judicialización y a la solicitud formal de medidas de protección ambiental urgentes".
Se precisó que la acción tramita en el expediente N° 82121, ante el Juzgado en lo Contencioso Administrativo N°3 de La Plata y la UFIJ N°16, en el marco de una investigación penal por "presunto daño ambiental".
Desde la Asamblea de la Reserva Mundial de Biosfera Pereyra Iraola indicaron que "pese a ello, la obra continúa en ejecución bajo responsabilidad de AUBASA, empresa de mayoría estatal provincial, en un contexto donde la falta de suspensión efectiva del proyecto agrava el riesgo de daños ambientales graves, progresivos e irreversibles".
"De acuerdo con la documentación técnica incorporada al expediente, el proyecto presenta deficiencias estructurales en su evaluación ambiental: no se analizaron alternativas de localización ni criterios de selección ambiental obligatorios; el estudio de impacto ambiental no contempla impactos acumulativos ni sinérgicos conforme estándares internacionales; no cuenta con una Declaración de Impacto Ambiental válida y vigente; y vulnera el régimen de protección de áreas naturales establecido por la Ley Provincial N° 10.907", remarcó la Asamblea.
La Reserva de Biosfera Pereyra Iraola forma parte del Programa MAB de UNESCO, lo que implica su integración a una red mundial de conservación de biodiversidad, desarrollo sostenible y apoyo a la investigación científica. No se trata de un área aislada, sino de un sistema ecológico funcional que integra pastizales, humedales y bosques nativos conectados con la Reserva Natural Punta Lara mediante corredores biológicos esenciales.
Especialistas advierten que la intervención vial proyectada dentro del núcleo funcional del sistema implica fragmentación del hábitat, pérdida de conectividad genética, alteración de ciclos hidrológicos y degradación progresiva de servicios ecosistémicos fundamentales.
Entre estos servicios se destacan la regulación climática del Área Metropolitana de Buenos Aires, la captura de carbono, la mitigación del efecto de isla de calor urbana, la recarga del Acuífero Puelche y la amortiguación frente a eventos climáticos extremos. Su deterioro impacta directamente en la salud ambiental y humana bajo el paradigma de “Una Sola Salud” (One Health).
Las organizaciones sostienen que la continuidad de las obras configura una situación de tolerancia institucional incompatible con los principios de prevención, precaución y no regresión ambiental, y solicitan la intervención urgente del Poder Ejecutivo provincial para detener las obras y revisar integralmente el proyecto fuera del área protegida.
Finalmente, advierten que la demora en la adopción de medidas cautelares efectivas podría consolidar un daño ambiental irreversible sobre una Reserva de Biósfera reconocida internacionalmente por su valor ecológico, científico y cultural.
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