El consumo de carne vacuna por habitante cayó 9,5% interanual en agosto y se ubicó en 46 kilos anuales, según datos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA). En un año, el consumo per cápita se redujo en 4,9 kilos.
Durante los primeros ocho meses de 2026, el consumo aparente de carne vacuna alcanzó 1,377 millones de toneladas. La cifra representa una caída de 175.600 toneladas respecto del mismo período de 2025, equivalente a una baja del 11,3%.
El promedio móvil de los últimos doce meses ubicó el consumo por habitante en 46 kilos. En agosto de 2025, ese indicador había alcanzado 50,9 kilos anuales por persona.
La evolución del consumo también muestra diferencias respecto de años anteriores. El promedio había sido de 49,8 kilos por habitante en 2021, 50,5 kilos en 2022, 53,9 kilos en 2023, 48,5 kilos en 2024 y 50,4 kilos en 2025.
La evolución de los precios aparece entre los factores vinculados con la reducción del consumo. En agosto, el rubro carnes y derivados aumentó 0,2% mensual y acumuló una suba interanual del 42,3%, frente al 33,7% del Índice de Precios al Consumidor.
Dentro del rubro, los cortes vacunos registraron un incremento interanual del 51,2% en agosto. CICCRA vinculó la suba con una menor oferta de hacienda destinada a faena.
Entre agosto de 2025 y agosto de 2026, la carne picada común aumentó 52,7%; el asado, 52,1%; el cuadril, 51,9%; la nalga, 50%; y la paleta, 49%. La caja de hamburguesas congeladas registró un incremento del 56,6%.
El pollo tuvo una variación menor. Su precio aumentó 24,2% interanual hasta agosto, mientras que el precio relativo de la carne vacuna frente a la carne aviar aumentó 21,8% durante los últimos doce meses.
La carne de cerdo registró otra evolución en el mercado argentino. La producción acumuló más de 592.000 toneladas entre enero y agosto de 2026, un aumento del 12,4% respecto del mismo período de 2025, según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca.
En agosto, la producción porcina alcanzó 76.600 toneladas. El consumo de carne de cerdo se ubicó en torno de los 20 kilos por habitante al año.
El registro actual contrasta con el de hace dos décadas. Según datos difundidos por la Federación Porcina Argentina, el consumo de cerdo pasó de unos 5 kilos por habitante al año a más de 20 kilos.
La diferencia de precios entre vacuno y cerdo también se amplió durante septiembre. Un relevamiento de la Federación Porcina Argentina ubicó la brecha en 128% en carnicerías y en 95% en hipermercados para los cortes comparados.
En comercios de barrio, el kilo de asado vacuno promedió $23.000, mientras que el pechito de cerdo se ubicó en $8.200. Con esos valores, el precio de un kilo de asado equivalió al de casi 2,8 kilos de pechito.
En los cortes utilizados para milanesas, la nalga vacuna alcanzó $25.000 por kilo frente a $10.000 de la versión porcina. La diferencia entre ambos precios fue del 150%.
En los cortes de mayor precio, el lomo vacuno llegó a $35.000 por kilo y el solomillo de cerdo a $12.000. La brecha informada alcanzó el 192%.
En supermercados, el carré de cerdo relevado se ubicó en $7.600 por kilo frente a $17.500 del bife angosto vacuno. Para los cortes comparados, la diferencia promedio llegó al 95%.
El aumento del consumo de cerdo se produjo junto con una mayor producción local y una ampliación de su participación en la alimentación. El sector pasó de unos 5 kilos por habitante hace dos décadas a aproximadamente 20 kilos en 2026.
La Federación Porcina Argentina indicó además que cerca del 80% de la comercialización de carnes se realiza mediante carnicerías. En ese canal, varios cortes porcinos mantienen diferencias superiores al 100% respecto de sus equivalentes vacunos.
El cambio en Argentina forma parte de una modificación más amplia del mercado mundial de carnes. Según datos de la FAO, la producción mundial de carne aviar alcanzó 150 millones de toneladas en 2023 y se convirtió en la principal carne producida a nivel global.
La producción aviar pasó de 48.300 millones de toneladas en 2006 a 76.200 millones en 2023, según datos citados por Rabobank en un análisis sobre la evolución del mercado mundial.
La FAO también registró un crecimiento sostenido de la producción y el consumo de carnes durante las últimas décadas, con la carne aviar y la porcina entre los principales componentes de la expansión.
En Argentina, los datos de 2026 muestran una diferencia entre las principales carnes consumidas: 46 kilos anuales por habitante de carne vacuna, alrededor de 20 kilos de cerdo y una diferencia de precios que llega hasta el 192% entre determinados cortes.
La combinación entre consumo, producción y precios modificó la participación de cada carne en la mesa argentina. Mientras el consumo per cápita de carne vacuna se redujo, la carne porcina aumentó su presencia y alcanzó niveles de consumo cuatro veces superiores a los registrados hace dos décadas.
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