Una vecina de 54 años sufrió lesiones y dificultades respiratorias tras caer en una cámara de inspección de una cañería subterránea que se encontraba en mal estado en la intersección de 75 y 23, por lo que debió ser asistida por una ambulancia.
El siniestro ocurrió debido a que la tapa de registro de la estructura cloacal o de servicios pluviales estaba floja y mal colocada, lo que provocó que ceda al paso de la transeúnte.
El hecho fue alertado por frentistas de la zona. En diálogo con este diario, una testigo detalló que la víctima perdió el equilibrio de manera imprevista y golpeó la zona costal contra el borde de mampostería.
En la zona manifestaron un marcado malestar ante la demora del servicio de emergencias médicas, el cual no había arribado al lugar tras más de veinte minutos de emitirse los primeros llamados a las líneas de asistencia de la Ciudad.
En este caso, el episodio vuelve a exponer un reclamo reiterado en distintos puntos de la región por la demora en la respuesta del sistema de emergencias públicas cuando se produce una situación crítica en la calle.
Más tarde, una de las vecinas que se acercó a socorrer a la víctima relató que, a instancias de los reiterados pedidos de auxilio, una patrulla policial acudió al sitio para intervenir en la situación y brindar las primeras directivas de asistencia en el lugar del hecho. Una fuente policial indicó que la mujer fue trasladada al Hospital San Juan de Dios, por precaución, pero estaba fuera de peligro.
Asimismo, advirtió que la tapa de registro continuaba mal colocada y en falso equilibrio sobre la boca del pozo. Los frentistas expresaron su preocupación debido a que la estructura dañada se encuentra a media cuadra de un colegio primario, lo que representa un peligro inminente para los alumnos y peatones que circulan por esa esquina.
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