El sistema de educación de gestión privada en la provincia de Buenos Aires atraviesa uno de sus momentos más críticos en términos financieros. A pesar de la reciente autorización por parte del gobierno provincial para actualizar los aranceles de los colegios con aporte estatal en un 5,5% para agosto y un 2,5% para septiembre, desde la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de la República Argentina (AIEPA) advierten que estas cifras no logran cubrir el desfasaje acumulado durante el primer semestre del año.
Explicaron que si bien los porcentajes actuales parecen lógicos en relación a los últimos acuerdos salariales, existe una deuda histórica pendiente desde el inicio del ciclo lectivo que pone en jaque la economía de los colegios.
El núcleo del reclamo de AIEPA radica en lo sucedido durante el verano. “Venimos reclamando el retroactivo porque en el mes de enero el gobierno provincial cerró la paritaria de forma retroactiva a diciembre y aguinaldo, y no pudimos recuperar eso oportunamente en las cuotas de diciembre, enero, febrero ni marzo”, detalló Martín Zurita, secretario ejecutivo de la asociación.
Este retraso administrativo obligó a las escuelas a absorber aumentos salariales y cargas sociales con ingresos desactualizados, lo que derivó en que muchas instituciones debieran solicitar préstamos bancarios para cumplir con sus obligaciones laborales.
Para graficar la magnitud de este desfasaje, el secretario ejecutivo utilizó una comparación clara: “Es como si en una cuota de 100.000 pesos de una escuela, lo que nos estaría faltando cobrar es el 30% de esa cuota. Estamos viendo la posibilidad de que se pueda prorratear en las últimas tres cuotas del año (octubre, noviembre y diciembre), a razón de un 10% mensual, para emparejar esto que se viene arrastrando”.
En este sentido, Martín Zurita consideró que este nuevo incremento “no permite a los institutos emparejar todos los aumentos de costos y las subas salariales que deben afrontar las instituciones. Esos costos extras deben ser financiados con recursos de los colegios, sobre todo en un contexto donde el sector tiene dificultades con la morosidad en el pago de cuotas, reducción de la matrícula por el descenso de la natalidad, mayores erogaciones por el mantenimiento de los edificios escolares y problemas financieros por aumentos salariales cuyos incrementos de aranceles no fueron autorizados en el momento correspondiente, entre otras cuestiones”.
SUSCRIBITE a esta promo especial