La tradicional celebración de Corpus Christi volvió a reunir ayer a cientos de fieles de La Plata en una multitudinaria manifestación de fe que recorrió las calles de la Ciudad y culminó con una emotiva ceremonia religiosa en la Catedral. Pese a una jornada marcada por el frío y el cielo nublado, la convocatoria mostró una fuerte participación de familias, movimientos parroquiales, instituciones educativas y comunidades católicas que se sumaron a una de las festividades más importantes del calendario litúrgico.
La actividad comenzó durante la tarde en la parroquia San Francisco de Asís, ubicada en 12 y 68, donde previamente se realizó una adoración eucarística organizada por la Pastoral Juvenil. Ese momento de oración y reflexión sirvió como preparación espiritual para la procesión que, minutos después, comenzó a recorrer distintas calles de la Ciudad.
La elección de ese templo como punto de partida no fue casual. Este año la Iglesia Católica transita un tiempo especial vinculado al jubileo por los 800 años de la muerte de San Francisco de Asís, una conmemoración que el papa León XIV invitó a vivir en toda la Iglesia. En ese contexto, la parroquia dedicada al santo de Asís fue elegida como epicentro de las actividades de Corpus Christi en la capital bonaerense.
Con cánticos, oraciones y banderas, la columna avanzó por el centro platense en una expresión pública de fe que se desarrolló en un clima de respeto y recogimiento. A lo largo del recorrido se observaron familias completas, jóvenes, adultos mayores y representantes de distintas parroquias que acompañaron la marcha portando imágenes religiosas y símbolos vinculados a la Eucaristía.
La celebración tuvo como eje central la solemnidad de Corpus Christi, cuyo significado remite al “Cuerpo de Cristo” y pone el foco en la presencia de Jesús en la Eucaristía, uno de los pilares de la doctrina católica. Por ese motivo, la festividad constituye una de las fechas más relevantes para la Iglesia, al invitar a los creyentes a expresar públicamente su fe y renovar su compromiso con los valores del Evangelio.
La procesión concluyó en la Iglesia Catedral de La Plata, donde se desarrolló la Santa Misa presidida por el arzobispo Gustavo Carrara. El templo mayor de la arquidiócesis recibió a los fieles que participaron del recorrido y también a quienes se acercaron especialmente para formar parte de la ceremonia central.
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