Vecinos de la región expresaron su profundo malestar por el estado y la altura de los reductores de velocidad ubicados sobre la avenida 72, específicamente en las intersecciones con las calles 155 y 149. Los frentistas aseguran que pasar por estos puntos se convirtió en una odisea diaria que pone en riesgo la integridad de los vehículos debido a que son excesivamente elevados.
La situación genera serios inconvenientes en el tránsito cotidiano, obligando a los conductores a maniobrar con extrema precaución. "Tenés que pasar en primera súper lento porque te toca abajo, han roto autos ahí, por lo menos que los revean y los modifiquen un poco", advirtieron con preocupación los afectados sobre las dificultades que deben afrontar al transitar por el lugar.
Asimismo, los vecinos remarcaron que el sector más crítico se encuentra en el cruce con la calle 149, donde el formato del reductor supera los límites tolerables para los automóviles comunes. "Es un lomo de burro muy alto, es imposible, te toca abajo, han roto los autos, los caños de escape, las piezas te tocan abajo", detallaron, por lo que solicitan una pronta intervención vial para adecuar la estructura y evitar mayores perjuicios económicos.
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