Una intensa movilización de los servicios de emergencia alteró la jornada en la zona del bosque platense. Efectivos de la Policía Ecológica y del Cuartel Central de Bomberos de La Plata debieron intervenir de urgencia en el Colegio Industrial Albert Thomas debido a un peligroso derrame de agua amoniacal en el interior del emblemático establecimiento educativo ubicado en calle 1 entre 57 y 58.
Si bien no hubo heridos de gravedad ni intoxicados, como medida de precaución, se suspendieron las actividades en el sector de talleres, mientras que el dictado de clases en las aulas continuó con normalidad durante la tarde.
Según pudo saber este diario a través de fuentes oficiales, en el aula donde se produjo el derrame había 18 botellones de 20 litros con agua amoniacal, una solución acuosa de amoníaco que, por su carácter corrosivo, puede provocar irritación en los ojos y las vías respiratorias. En casos de exposición a altas concentraciones, incluso puede generar quemaduras en el sistema respiratorio. Afortunadamente, no había chicos dentro del aula a donde se produjo el accidente, por lo que no hubo que lamentar heridos ni intoxicados de gravedad.
Tras el alerta, trabajaron en el lugar efectivos del Cuartel de Bomberos La Plata junto con personal de la Delegación de Prevención Ecológica y Sustancias Peligrosas de La Plata, con apoyo de la delegación Avellaneda. Como resultado de la inspección, las autoridades intimaron a la conducción de la escuela a retirar en un plazo de 48 horas los botellones con agua amoniacal que permanecen almacenados en el establecimiento.
El operativo en el lugar
El incidente activó de inmediato los protocolos de seguridad química y ambiental ante el riesgo latente que posee la manipulación y exposición a este tipo de soluciones acuosas de amoníaco, conocidas por su fuerte olor y su capacidad de irritar las vías respiratorias.
Tras el aviso a las autoridades, se desplazó hacia la escuela técnica personal de la Delegación de Prevención Ecológica y Sustancias Peligrosas de La Plata, bajo las directivas de su jefe, el comisario Sergio Ríos. Al llegar, los especialistas montaron un perímetro de seguridad junto a las dotaciones de bomberos locales.
Como primera medida de urgencia, los uniformados procedieron al resguardo preventivo del área comprometida, anulando la circulación de estudiantes, docentes y personal auxiliar para neutralizar cualquier posibilidad de intoxicación o inhalación de vapores.
Posteriormente, los peritos ecológicos iniciaron los trabajos críticos de neutralización utilizando materiales absorbentes especiales para encapsular el producto químico derramado en el suelo. Una vez recolectado el amoníaco de forma segura, personal de Bomberos desplegó líneas de agua para efectuar un lavado técnico y profundo del sector, mitigando de forma definitiva los residuos de la sustancia.
A pesar del susto inicial que provocó el despliegue de los trajes y equipos de protección especial en los pasillos del colegio, desde las fuerzas de seguridad llevaron tranquilidad a la comunidad educativa. Las autoridades confirmaron de manera oficial que no se registraron personas heridas, intoxicadas ni afectadas por el químico.
Respecto al destino de la sustancia que causó la emergencia, el material recolectado durante las tareas de contención quedó herméticamente sellado. Según informaron, el remanente será remitido para su correspondiente disposición final a través de una empresa privada debidamente habilitada, cumpliendo con la normativa ambiental vigente de la provincia de Buenos Aires.
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