TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Diagnosticar TDAH a tiempo: entre la urgencia escolar y los prejuicios

Especialistas remarcan que los hiperactivos llegan por demanda de la escuela y las “inatentas” suelen aparecer en la adolescencia
el trabajo en el hogar, junto a la terapia, son claves a la hora de convivir con tdah / freepik

Por Redacción

Hay niños y niñas que se esfuerzan muchísimo y, sin embargo, sienten que todo les cuesta más. Les cuesta concentrarse, organizarse, terminar una tarea, esperar su turno o controlar sus impulsos. A veces pierden cosas todo el tiempo o parecen estar siempre “en otra”. En octubre, mes de concientización sobre el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), la pediatra platense Micaela Lupiano propone mirar esas situaciones con otros ojos.

Lupiano es médica pediatra, diplomada en neurodesarrollo y magíster en neuropsiquiatría y neuropsicología infantojuvenil. Sobre su labor en consultorios de la Ciudad, explicó que la demanda o “El llamado suele ser desde las escuelas, por el niño o la niña que está generando disturbios, que no forma parte de la normalidad del curso”, cuenta.

Esos chicos son, sobre todo, los hiperactivos, los más fáciles de diagnosticar. “Ese que se mueve excesivamente, que interrumpe, que no puede estar sentado, que habla un montón”, describe. Suelen llegar con la urgencia de la institución y con el pedido de una respuesta rápida, que por lo general es la medicación.

Lupiano entiende la demanda: una docente con 32 o 35 alumnos a cargo y uno que está siempre moviéndose o a los gritos. Pero aclara que no siempre es la solución. “Hay veces que sí, por supuesto, pero la solución es la terapia: enseñarle a ese niño a manejar su cerebro, que va más rápido que el resto”, explica. Las terapias llevan tiempo en hacer efecto. Por eso defiende el diagnóstico temprano, para empezar antes de que el niño quede clasificado como “el rompe”.

Quedan por fuera las “inatentas”. La pediatra detalla que el TDAH reúne inatención, hiperactividad e impulsividad, con distinto predominio en cada caso. En el perfil inatento aparecen más dificultades para sostener la atención, seguir instrucciones, organizarse y terminar actividades. Según cuenta, las nenas suelen ser más inatentas y los nenes más hiperactivos, aunque aclara que también ocurre al revés. Lo atribuye a que el cerebro se desarrolla de manera diferente y a que las mujeres tienen mayor capacidad de camuflaje, como sucede en el espectro autista.

“Son las que la gente clasifica como distraídas y no llegan al consultorio porque no interrumpen la clase. Sí, les cuesta más aprender, pero no llegan con el diagnóstico de TDAH en la frente”, analiza.

Mientras tanto, esa niña va notando que es diferente. Escucha “siempre perdés todo”, “nunca entendés nada”, “siempre estás en las nubes”. Según Lupiano, esos rótulos terminan moldeando su salud mental. “Es muy difícil sacarlos una vez que están ahí. Suelen llegar de adolescentes bastante dañadas, muchas, no todas, con autolesiones o con una depresión”, señala.

La profesional recuerda que existe una relación entre el TDAH y un mayor riesgo de problemas de salud mental, incluidas las conductas suicidas. Aclara que eso no significa una evolución inevitable, sino que obliga a tomar en serio la salud emocional de niños y adolescentes y a no dejar que sus dificultades permanezcan invisibles durante años.

Trabajar en equipo

Para el abordaje, Lupiano habla de un tridente formado por la terapia, la escuela y la familia. “Ninguna terapia por sí sola va a hacer magia, ninguna escuela por sí sola y ninguna casa tampoco”, sostiene. Recuerda que el niño pasa una hora en terapia y las otras 23 en otros lugares, sobre todo en su casa, y que si las pautas no se sostienen allí, el trabajo pierde efecto.

Entre las herramientas, enumera consignas claras y breves, ayuda para organizarse, menos distractores, pausas planificadas, refuerzo positivo y adaptaciones según cada actividad. Sobre los fármacos, afirma que tratar no significa necesariamente medicar y que cada chico necesita una evaluación individual. Pero cuando la medicación está indicada, dice, el estigma no debería ser un freno para iniciarla.

Frente a la idea de que hay cada vez más casos, responde que no es que haya más, sino que hoy se diagnostica mejor. “Tenemos muchísimas más herramientas que antes, cuando eran los niños raros o el revoltoso que pasó”, compara.

Una herramienta para acompañar

Para Lupiano, el diagnóstico no es una etiqueta. “Es una herramienta que nos permite entender, acompañar y ofrecer aquello que el niño necesita”, dice. Su objetivo, agrega, nunca es que un chico encaje en una forma de ser, sino que pueda desarrollar su máximo potencial sin cargar durante años con dificultades que podrían haberse atendido antes.

Un diagnóstico temprano, concluye, puede hacer que una familia deje de preguntarse qué está haciendo mal y empiece a preguntarse cómo puede ayudar a su hijo. Puede hacer que una escuela deje de ver al niño molesto o a la niña distraída y adopte estrategias para su aprendizaje. Y, sobre todo, puede ayudar a que un chico deje de sentirse vago o incapaz.

“El diagnóstico no es una etiqueta. Es una herramienta para ofrecer lo que el niño necesita”

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD