Elsa Pavón, una de las referentes históricas de la lucha por los derechos humanos en Argentina y la primera abuela que logró recuperar judicialmente a su nieta, murió a los 90 años. La noticia fue comunicada por la Asociación Anahí, organización que presidía y desde la cual continuó trabajando por la memoria, la verdad y la justicia.
Su historia quedó marcada por uno de los episodios más dolorosos de la última dictadura militar. El 18 de mayo de 1978, en el marco del Plan Cóndor, su hija Mónica Grinspon, su yerno Claudio Logares y su nieta Paula Eva Logares, de apenas 23 meses, fueron secuestrados en Montevideo, Uruguay.
Mónica y Claudio fueron trasladados clandestinamente a la Argentina y permanecieron en centros clandestinos de detención como la Brigada de San Justo y el Pozo de Banfield. Ambos continúan desaparecidos. Desde entonces, Elsa inició una búsqueda incansable para encontrar a Paula, que había sido apropiada.
En ese camino recorrió orfanatos y juzgados de Uruguay y Argentina, hasta que se encontró en La Plata con Chicha Mariani y otras mujeres que atravesaban situaciones similares. Aquellas búsquedas individuales comenzaron a convertirse en una lucha colectiva que dio origen a Abuelas de Plaza de Mayo.
El 13 de diciembre de 1984, con el regreso de la democracia, Elsa consiguió recuperar a su nieta. El caso marcó un antes y un después en la historia argentina: fue la primera restitución judicial de una niña apropiada a su familia biológica y el primer caso resuelto mediante el denominado "índice de abuelidad", una herramienta científica que permite establecer vínculos genéticos cuando los padres no están presentes.
Lejos de terminar con ese reencuentro, su compromiso con los derechos humanos continuó durante las décadas siguientes. Elsa fue querellante en causas emblemáticas vinculadas con la apropiación de menores durante la dictadura, entre ellas los procesos por el Plan Cóndor y los crímenes cometidos en las Brigadas.
También fue cofundadora y presidenta de la Asociación Anahí, institución que resguarda la Casa Mariani Teruggi y sostiene la búsqueda de Clara Anahí, la nieta de Chicha Mariani. Desde 2025, además, integraba la Comisión Provincial por la Memoria.
Su compromiso se mantuvo hasta sus últimos meses. Según destacaron desde la Asociación Anahí, hasta hacía pocas semanas continuaba recorriendo aulas y bibliotecas para transmitir su historia y construir, junto a las nuevas generaciones, una sociedad comprometida con el Nunca Más.
En el comunicado de despedida, sus compañeros la recordaron como una mujer de "fuerza y determinación", cuya trayectoria abrió caminos fundamentales en la lucha por la verdad, la memoria y la justicia. También evocaron su amor, sus lecturas, sus locros y su capacidad para acompañar a distintas generaciones.
"Fue y es sostén entre generaciones", expresaron desde la Asociación Anahí, al despedir a quien convirtió una tragedia familiar en una lucha colectiva que dejó una huella imborrable en la historia de los derechos humanos de la Argentina.
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