El Banco de Leche Humana del hospital San Martín de La Plata acaba de cumplir 19 años, fue el primero del país y durante el año pasado recibió leche de 694 donantes que alimentaron a los bebés internados en 24 terapias intensivas neonatales de la provincia de Buenos Aires. Desde su apertura, en 2007, el Banco registra más de 8.200 donantes.
El Banco está situado en la planta baja de la maternidad de ese hospital público provincial que cuenta con una de las neonatologías de mayor complejidad de todo el territorio bonaerense.
Este mes se abren dos nuevos centros de recolección de leche humana en La Plata: uno, en el Centro de Atención Primaria 42 de Los Hornos (149 entre 35 y 36), y otro en el Centro de Salud ubicado en calle 19 y 471 de City Bell que se suman a los 54 existentes en toda la provincia de Buenos Aires.
“Si bien contamos con una camioneta del Ministerio de Salud bonaerense para recolectar leche donada en los hogares, estos nuevos centros de recolección facilitan la donación porque muchas donantes pueden acercar su leche a lugares cercanos a sus domicilios”, detalló Ana Tabuenca médica neonatóloga, directora del Banco de Leche Humana.
Desde el Banco de Leche Humana ya no se habla tanto de exceso sino de deseo. La que desea donar puede prepararse para lograrlo. Quienes desean donar, pueden comunicarse vía correo electrónico a la casilla bancodelechelaplata@gmail.com.
CASO EMBLEMÁTICO
Luisina Presta, docente platense de 32 años tuvo a su segundo hijo, Amancio, un bebito que pesó menos de un kilo y medio. El embarazo había sido tortuoso a causa de una complicación que se conoce como “acretismo placentario”.
Después de una gran pérdida de sangre, con sólo 32 semanas de gestación, Luisina ingresó al hospital para una cesárea de urgencia. Tras dar a luz estuvo dos días y medio en terapia intensiva sin poder conocer a mi hijo. Gracias a la donación de leche humana pudieron alimentarlo por sonda.
Recién al tercer día, en silla de ruedas, la llevaron a neonatología y pudo conocer a su bebé. Con los cuidados de Luisina, del equipo de salud y el aporte de la leche que otras mujeres donaron, Amancio cobró fuerza, superó los dos kilos, y hace cuatro días, Luisina lo tomó en brazos y lo puso al pecho por primera vez. Amancio abrió la boca bien grande, acomodó la cabecita y se prendió por fin a la teta de su mamá.
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