Cuando se piensa en el espacio, la mente suele viajar a imágenes de astronautas o planetas. Sin embargo, en un mundo cada vez más conectado con la tecnología orbital, surge una figura clave y desconocida: el abogado espacial. En Argentina, un grupo de profesionales se encarga de pensar los marcos legales necesarios para prevenir y resolver controversias fuera de la Tierra. Entre ellos se destaca Juan Cruz González Allonca, director del Centro Interdisciplinario de Estudios Espaciales (CIEE) de la UNLP y referente en Derecho Espacial.
“Nos dedicamos a pensar marcos legales para prevenir y resolver conflictos en el espacio. Desde hace algunos años hay cada vez más presencia humana en las distintas órbitas de la Tierra, queremos volver a la Luna y queremos ir a Marte; todo eso genera algunos conflictos o exige rever normas que se redactaron en las décadas de 1960 y 1970”, explicó el abogado a EL DIA.
A pesar de que el derecho espacial parezca extraño, González Allonca señaló que la rutina se relaciona, en parte, con eso. “Nuestra vida depende del espacio mucho más de lo que creemos. Usamos entre 15 y 20 satélites por día: desde el GPS para movernos o saber cómo va a estar el tiempo. Hay satélites de telecomunicaciones para ver un partido de Copa Libertadores, hacer transacciones bancarias o conectarnos a Internet”, detalló.
El abogado destacó también el valor que tienen los satélites para las cuestiones vinculadas al medioambiente: “Tenemos más información de nuestro propio planeta desde el espacio que desde la propia Tierra. Eso nos ayuda a entender cómo afecta el cambio climático y a detectar catástrofes naturales o antrópicas”.
VENTA DE LOTES EN LA LUNA
El cambio de paradigma actual, impulsado por el surgimiento de empresas privadas como SpaceX, plantea nuevas oportunidades y desafíos como la minería espacial, la militarización de órbitas o la colonización de otros planetas. En ese contexto, el director del CIEE suele recibir consultas insólitas, entre las que destaca el famoso mito sobre la venta de lotes en la Luna.
“Me suelen preguntar si se pueden comprar terrenos en la Luna y si son válidos. La respuesta es que no. Esos terrenos son simplemente un cartón o un lindo souvenir sin valor legal alguno”, afirmó.
“Argentina es uno de los países con más desarrollo en la industria y el campo espacial de todo el continente. Están Estados Unidos, Canadá, y después Argentina y Brasil”
Juan Cruz González Allonca
Abogado, referente del derecho espacial
Esto se debe a la regla principal del derecho espacial, escrita en el Tratado del Espacio de 1967. “Se estableció en su artículo 2 que ningún Estado puede reclamar soberanía sobre una región del espacio, la Luna o cualquier cuerpo celeste. El espacio es de todos y no es de nadie. Si un Estado no puede apropiarse de él, mucho menos lo puede hacer un particular o una empresa privada”, sentenció.
Basura en órbita y diplomacia
Uno de los interrogantes más recurrentes para los abogados espaciales gira en torno a los riesgos materiales que implica la acumulación de chatarra espacial y el reingreso de objetos a la atmósfera. Frente a la hipótesis de que un fragmento de cohete o satélite impacte en una propiedad privada, el especialista aclaró que existe un protocolo internacional específico desde 1972 a través del Convenio sobre Responsabilidad.
“Ese procedimiento se enfoca más que nada en los Estados, porque en esa época solo los Estados y las grandes potencias tenían la posibilidad de fabricar y poner en órbita un satélite”, señaló González Allonca. De esta manera, si un objeto causa un perjuicio en suelo local, el reclamo no lo realiza un ciudadano de forma directa, sino a través de la vía diplomática.
“Se debe acudir a la Cancillería argentina para que se comunique con el país de origen del objeto e identifique a quién pertenece para exigir la indemnización”, ejemplificó el profesional en diálogo con este medio.
Frente al aumento de residuos en órbita, en el CIEE trabajan a diario en la actualización de estas normativas para adaptarlas a los tiempos que corren.
argentina y El futuro espacial
En el escenario global, Argentina cuenta con una trayectoria de vanguardia que la ubica en un lugar de privilegio. “Somos uno de los países con más desarrollo en la industria y el campo espacial de todo el continente. Están Estados Unidos, Canadá, y después Argentina y Brasil; el resto se encuentra bastante más lejos”, ponderó el abogado.
Desde la fundación de su agencia espacial en la década de 1960 hasta la fabricación de satélites a partir de los noventa, el país ha logrado dominar prácticamente todas las etapas del desarrollo espacial: diseño, integración, construcción y operación. Para González Allonca, solo resta dar un último paso: “Lo único que nos falta es tener nuestro propio cohete. Una vez que lo tengamos para poner satélites desde suelo argentino, vamos a dominar toda la cadena de la industria aeroespacial”.
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