El Hospital Alejandro Korn, uno de los principales referentes de la localidad de Melchor Romero, está a punto de atravesar un cambio histórico: sus pabellones de internación crónica comenzarán a cerrar de manera paulatina, en el marco del proceso de desmanicomialización impulsado por la Ley de Salud Mental. La medida apunta a modificar el modelo de atención para las personas que llevan largos períodos de internación y avanzar hacia su integración en la comunidad.
Fundado en 1884, fue el primer hospital general de la Ciudad. En sus comienzos, tuvo como misión “atender a los pobres de solemnidad, sean hombres, mujeres o niños, atacados de enfermedades comunes o demencia”. Con el paso de las décadas, se convirtió en el mayor hospital neuropsiquiátrico de la Provincia y en una institución asociada a la atención de personas con padecimientos mentales que permanecían internadas durante largos períodos.
Ahora, el proceso de externación de los pacientes de larga estancia busca profundizar un cambio en esa lógica de atención. “Lo que se intenta cambiar es la lógica manicomial de personas encerradas por personas que se integran a la comunidad”, explicaron fuentes del ministerio de Salud bonaerense.
En ese marco, la Provincia anunció la incorporación de 30 viviendas en un barrio de Romero destinadas a personas en proceso de externación. “Estas casas vienen a hacer eso: externar personas que se encontraban en esta forma de opresión e integrarlas a la comunidad, a ensamblar familias que conviven en casas con atención médica, psicológica, de todo tipo”, se señaló desde la cartera sanitaria.
De las 30 viviendas, diez serán asistidas, con capacidad para ocho personas cada una y presencia de personal de salud durante las 24 horas. Las otras 20 serán semi-asistidas y estarán destinadas a personas que requieren un menor nivel de apoyo y cuentan con mayor autonomía y capacidad de autovalimiento. La propuesta busca que la salida de la institución no implique simplemente un cambio de lugar de residencia, sino el acceso a un dispositivo de cuidado que permita sostener la vida cotidiana fuera del hospital.
Sin embargo, el proceso de desmanicomialización y reducción de las internaciones prolongadas no comenzó con este anuncio. Se trata de un camino que lleva varias décadas y que implicó una transformación progresiva de las formas de atención. “La desinstitucionalización de los pacientes de larga estancia comenzó a mediados de los ’80. Cuando se comenzaron a crear dispositivos, casas o pensiones asistidas para pacientes relativamente recuperados. Con este proceso de desinstitucionalización, esto dio un proceso gradual de reducción de camas”, sostuvo Pedro Gargoloff, médico psiquiatra que se desempeñó como director asociado del hospital entre 1994 y 2004.
En ese sentido, Gargoloff apuntó que actualmente “hay alrededor de 80 personas con trastornos mentales internados en cuatro salas de larga estancia y menos de 90 en 3 salas de corta estancia”.
Un número mucho menor al de décadas atrás. Según un estudio publicado en 2023 por investigadores vinculados al Hospital Alejandro Korn en las actas del 1° Foro de Investigación en Salud Mental del Ministerio de Salud de la Nación, en el año 1995 el número de pacientes era de 1.048; en 2009, 698; en 2021, 233 y en 2023, 86.
La externación, de todos modos, no alcanza de la misma manera a todas las personas internadas. Gargoloff advirtió que existe una población con cuadros de gran severidad que requiere dispositivos de cuidado más intensivos y que no puede trasladarse directamente a una vivienda con un esquema de apoyo convencional. “Hay una población con trastornos mentales muy severos que no pueden vivir en comunidad. De los que hoy en día están internados como pacientes de larga estancia, entre el 10% y 15% necesitan cuidados superintensivos”, apuntó.
MÁS EXTERNADOS QUE INTERNADOS
Desde el Ministerio de Salud, en tanto, se celebra lo que llaman un “hito histórico” para la salud mental: hay más pacientes externados que internados.
“Actualmente, 743 personas fueron externadas e integradas a la vida comunitaria, mientras que 510 permanecen alojadas en sectores crónicos”, indicaron desde el Ministerio de Salud.
A la par de este proceso, también aumentó la cantidad de viviendas con apoyo en la comunidad: pasaron de 74 en 2020 a 227 en 2026, ampliando las alternativas habitacionales y de cuidado para las personas usuarias de los servicios de salud mental.
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