“Los escudos valen dos figuritas”, explicó con total convicción uno de los tantos chicos que ayer se acercó a Plaza Malvinas para intercambiar las figuritas del álbum oficial del Mundial 2026. A su alrededor, decenas de grupos negociaban, comparaban listas y revisaban cuidadosamente los pilones de repetidas en busca de esa figurita difícil que les permitiera acercarse al objetivo de completar el álbum.
A menos de dos semanas del inicio de la Copa del Mundo, la fiebre mundialista ya se vive con intensidad en La Plata. Así fue, que 19 y 51 se convirtió ayer en el punto de encuentro para cientos de vecinos que compartieron una actividad que atravesó generaciones. “Está bueno, es un ambiente muy familiar, muy lindo”, contó una mujer que acompañaba a sus hijos mientras sostenía una extensa lista con las figuritas que les faltaban y aquellas que estaban dispuestos a intercambiar.
“Es una actividad linda porque los saca un poco de las pantallas. En casa nos ponemos a pegar figuritas, armamos la lista de las que faltan y después venimos acá a cambiarlas”, relató otra de las madres presentes.
Como ocurre en cada edición del álbum mundialista, las polémicas tampoco estuvieron ausentes. Algunos sostienen que las figuritas más difíciles o las de las grandes figuras tienen un valor especial. “Si me toca repetido Messi no lo cambio por una sola”, opinó un niño que contó que todavía le faltan unas 200 para completar la colección de 980 figuritas. Del otro lado aparecieron quienes rechazan esa lógica. “Para mí eso no tiene mucho sentido. Yo le digo a mi hijo que cambie una por una porque todas salen lo mismo, no es que hay paquetes más caros”, señaló otra mujer, en desacuerdo con los particulares “tipos de cambio” que se establecieron entre los coleccionistas.
Más allá de las diferencias, la clave sigue siendo la negociación. “Yo hago así: me acerco a un grupo y pregunto si alguien quiere intercambiar”, le explicó un chico de unos diez años a otros que, con algo de timidez, todavía no se animaban a hablar con desconocidos.
Así, entre álbumes abiertos, listas de faltantes y largas rondas de intercambio, Plaza Malvinas se transformó durante la tarde de ayer en el escenario ideal para compartir la pasión por las figuritas y acortar la espera para el comienzo del Mundial.
SUSCRIBITE a esta promo especial