El robo de piezas metálicas en las instalaciones de gas se consolidó como un delito en permanente expansión en La Plata, con un impacto que genera daños materiales y expone a familias enteras a riesgos de explosión e incendio o falta de calefacción y fuego para cocinar. Según datos de la distribuidora Camuzzi, en lo que va del año ya se registraron 450 episodios en la Ciudad, de los cuales cerca de 100 ocurrieron durante el último mes.
El objetivo principal de los delincuentes son los flexibles que conectan el servicio domiciliario con el regulador y el medidor. Al ser manipulados sin conocimientos técnicos ni medidas de seguridad, la sustracción provoca una liberación incontrolada de gas natural en media presión, lo que deriva en la interrupción inmediata del suministro y en un peligro inminente para la vivienda afectada y sus vecinos.
La pieza termina en el mercado negro de metales. Para la víctima, queda afrontar un gasto que puede superar los 100 mil pesos. Frente a este panorama, la distribuidora sostuvo que impulsa denuncias penales ante la Justicia y trabaja junto a las fuerzas de seguridad para identificar a los autores. Como antecedente relevante en la Provincia, desde la empresa destacaron la confirmación de la segunda condena penal efectiva de este año por este delito en Bahía Blanca, lo que demuestra las consecuencias judiciales que conllevan estas maniobras.
Por último, Camuzzi recordó que cualquier intervención en la red debe ser realizada exclusivamente por personal matriculado. Ante robos o anomalías, se recomienda llamar al 0800-666-0810.
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