La Ciudad vivió un clima destemplado en el primer día de la Primavera. Lejos de los tradicionales picnics masivos y recitales al aire libre, las constantes ráfagas de viento obligaron a suspender las actividades al aire libre y alteraron los festejos en espacios públicos por el Día del Estudiante y la llegada de la nueva estación.
Desde temprano, la jornada estuvo marcada por el frío, el viento, el cielo nublado y breves periodos de salida del sol.
El meteorólogo Juan Augusto Díaz explicó que el fenómeno dominante fue el viento. “En la Facultad de Astronomía registramos en los equipos que hubo ráfagas de 78,6 kilómetros por hora a 40 metros de altura. Era peligroso tener un escenario en altura”, señaló el profesional, explicando la suspensión de los recitales que había organizado la Municipalidad en plaza Rocha para recibir a la primavera.
Según indicó el profesional, el alerta amarillo estuvo hasta las 18, aunque advirtió que el viento fuerte continuaría durante la madrugada del martes. En la misma línea, el especialista Mauricio Saldivar advirtió que las ráfagas de 70 km/h representaban un riesgo para cualquier actividad al aire libre.
Mientras el viento cambiaba el paisaje de la ciudad, los espacios públicos (parques, plazas y el Paseo del Bosque) estuvieron prácticamente “desérticos”.
La escasa presencia de gente de diferentes edades tuvo como protagonistas a quienes cumplieron rutinas deportivas o bien buscaron un momento de esparcimiento, aunque bien abrigados por la baja sensación térmica que generaba la presencia de fuertes ráfagas de viento.
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