La suba del precio del boleto de micros será del 4,1 por ciento si no hay una decisión de último momento que modifique el sistema de actualización de la tarifa del transporte público. De este modo, el precio del boleto mínimo costará 1.151,42 pesos el precio del boleto mínimo con tarjeta SUBE registrada, mientras que la segunda sección, la más utilizada en la Ciudad, trepará a 1.269,37 pesos.
Según cálculos que se realizan por estas horas en el sector del transporte, el nuevo cuadro saldrá de la fórmula habitual: inflación del mes anterior más un 2 por ciento (esto, como parte del proceso de retiro de subsidios oficiales).
En la Región el precio del boleto es más caro que en otros distritos del gran Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por un acuerdo entre el gremio Unión Tranviario Automotor y las empresas del sector.
El esquema completo de los precios de los boletos de micros para el próximo mes es el siguiente para el caso del uso con tarjeta SUBE Registrada: de 0 a 3 kilómetros, $1.153,63; de 3 a 6 kilómetros, $1.271,81; de 6 a 12 kilómetros, $1.419,77; de 12 a 27 kilómetros, $1.702,68; y más de 27 kilómetros,0 $1.980,89.
Con Tarjeta SUBE sin registrar: de 0 a 3 kilómetros, $2.307,27; de 3 a 6 kilómetros, $2.543,63; de 6 a 12 kilómetros, $2.839,55; de 12 a 27 kilómetros, $3.405,35; y más de 27 kilómetros, $3.961,76.
Tarifa Social (55% de descuento): de 0 a 3 kilómetros, $519,13; de 3 a 6 kilómetros, $572,32; de 6 a 12 kilómetros, $638,90; de 12 a 27 kilómetros, $766,21; y más de 27 kilómetros: $891,40.
Los pasajeros afrontaron un 47 por ciento de aumento del boleto en el año, con un pico de 15,34 por ciento en marzo, validado por la Provincia ante la disminución de los subsidios que reciben las empresas y los aumentos de los costos operativos del sector.
QUÉ DICEN LOS PASAJEROS
Este diario reflejó en numerosas oportunidades las quejas de los usuarios por los constantes aumentos en el precio de los boletos y la baja en las frecuencias de las unidades, que lleva a formar extensas filas de espera en las paradas del centro y distintos barrios de la Ciudad.
“Estamos en desventaja total. Cada vez nos cuesta más afrontar los costos de los precios de los boletos y nos someten a larguísimas colas para esperar que pase un micro que nos lleve al trabajo o en el regreso a casa”, describió un pasajero que suele tomar el colectivo Oeste para ir a su trabajo en el centro platense.
Quienes viajan a Gorina y toman la línea 273 también se quejaron porque “esperar un ramal determinado te lleva a tener largas esperas, porque las aplicaciones ya no tienen la precisión que tenían antes por los cambios constantes en las frecuencias de los micros”, contó Susana, vecina de Gorina.
En este contexto, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) volvió a encender las alarmas por el conflicto salarial. Advirtió que podrían avanzar con medidas de fuerza si no reciben una propuesta que recomponga los salarios de los choferes.
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