La educación en la Provincia de Buenos Aires, y en nuestra región, atraviesa un escenario de contrastes. Aunque las últimas evaluaciones registraron mejoras en los aprendizajes de los estudiantes de primaria, los resultados siguen mostrando dificultades en Matemática y una situación considerablemente más crítica en secundaria.
En el Gran La Plata, integrado por La Plata, Berisso y Ensenada, los problemas de aprendizaje se superponen con reclamos por infraestructura escolar, reclamos de deterioro salarial, inasistencias y conflictos gremiales que afectan la continuidad de las clases.
El panorama volvió a quedar expuesto la semana pasada. El miércoles 7 de octubre, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) realizó un paro provincial y se movilizó hacia la Legislatura bonaerense, mientras sectores disidentes de Suteba impulsaron otra medida de fuerza docente. Las protestas tuvieron como escenario central la capital provincial.
La conflictividad continuará el jueves 15 de octubre, cuando los principales gremios docentes bonaerenses realizarán una huelga de 24 horas, en coincidencia con una jornada nacional de protesta y la quinta Marcha Federal Universitaria. La medida podría afectar el dictado de clases en numerosas escuelas de la Región.
Dos paros en una semana y una nueva huelga anunciada
La protesta del 7 de octubre reunió reclamos de diferentes sectores estatales. ATE exigió recomposición salarial, estabilidad laboral, pases a planta permanente y la incorporación de cargos al Presupuesto provincial de 2027. En paralelo, Sutba Multicolor, sector opositor a la conducción provincial del sindicato, impulsó un paro docente de 24 horas. Entre sus demandas figuraron un salario equivalente a la canasta familiar, la cobertura de cargos vacantes, mejoras edilicias, el funcionamiento de IOMA y medidas frente a la violencia escolar.
La jornada se sumó al paro del jueves 1º de octubre, convocado por Suteba, Feb, Amet y Udocba después de una serie de agresiones contra trabajadores de la educación.
Esta semana, Suteba y Feb volverán a parar, junto con otras organizaciones que adhieren a la convocatoria nacional de Ctera. Los reclamos incluyen la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), la convocatoria a la paritaria nacional, mejores salarios, mayor financiamiento y la defensa del sistema jubilatorio.
SALDO NEGATIVO
En 2026 se registraron al menos 25 jornadas de interrupción de clases vinculadas con medidas gremiales en un relevamiento local, aunque no todas fueron paros generales ni afectaron a todas las escuelas bonaerenses. El recuento incluye huelgas, asambleas y otras medidas de fuerza.
La Provincia de Buenos Aires podría finalizar el ciclo lectivo 2026 con apenas 165 días efectivos de clase, 25 menos que la meta oficial de 190 jornadas, si se consideran las 25 jornadas de interrupción atribuidas a medidas gremiales y se concreta el paro anunciado para el 15 de octubre. El calendario escolar, comprendido entre el 2 de marzo y el 22 de diciembre, contempla 212 días de lunes a viernes, que se reducen a aproximadamente 191 jornadas disponibles tras descontar los 10 días hábiles de vacaciones de invierno, feriados y asuetos. Bajo este escenario, se cumpliría apenas el 86,8% de la meta educativa, con un déficit del 13,2%. La estimación supone que todas las jornadas de protesta implicaron suspensiones completas y no coincidieron con días previamente no lectivos.
Hasta la semana pasada, la estimación ubicaba en 113 los días efectivos de clase, frente a 138 jornadas potenciales del calendario, descontando las 25 interrupciones consideradas. Entre el 9 de octubre y el 22 de diciembre quedan 53 días hábiles, antes de excluir feriados y asuetos. Incluso sin nuevas huelgas, la proyección anual rondaría las 166 jornadas, unas 24 menos que las 190 previstas.
Sin embargo, las cifras no representan un registro oficial de asistencia escolar: la adhesión a los paros fue desigual entre establecimientos y todavía no existe un relevamiento consolidado que permita establecer cuántos días completos de enseñanza perdieron efectivamente las escuelas de La Plata, Berisso y Ensenada.
las clases, bajo presión
La nueva huelga coincidirá con la quinta Marcha Federal Universitaria, que tendrá su concentración principal frente al Congreso de la Nación. La movilización reunirá reclamos de docentes de distintos niveles, trabajadores nodocentes y organizaciones estudiantiles.
En La Plata, el conflicto también alcanza a la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). El miércoles 7, sus trabajadores nodocentes realizaron un paro en reclamo del cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, mientras el sector mantiene un cronograma de medidas de fuerza escalonadas.
La acumulación de jornadas de protesta vuelve a poner en discusión la continuidad pedagógica. Cada suspensión de actividades obliga a reorganizar contenidos y evaluaciones, especialmente en cursos que ya presentan dificultades de asistencia y aprendizaje. Sin embargo, no existe un relevamiento público que permita determinar cuántos días efectivos de clase se perdieron en 2026 en cada distrito del Gran La Plata.
Los sindicatos sostienen que sus reclamos buscan garantizar las condiciones necesarias para enseñar y aprender. Del otro lado, la reiteración de interrupciones representa un desafío adicional para las escuelas, que deben sostener la enseñanza en un contexto de dificultades económicas, edilicias y sociales.
Matemática, la mayor dificultad
Los resultados de Aprender 2025 muestran que el 76,9% de los alumnos argentinos de sexto grado alcanzó desempeños Satisfactorio o Avanzado en Lengua. En Matemática, esa proporción descendió al 55%, por lo que el 45% no llegó al nivel esperado.
En la Provincia de Buenos Aires, los resultados fueron ligeramente superiores al promedio nacional: 77,4% en Lengua y 56,3% en Matemática. Ambos indicadores mejoraron respecto de 2023, con avances de 10,2 y 4,7 puntos porcentuales, respectivamente.
La acumulación de jornadas de protesta vuelve a poner en discusión la continuidad pedagógica
La recuperación, sin embargo, no resolvió los déficits acumulados. En Matemática, el 19,2% de los estudiantes bonaerenses quedó por debajo del nivel básico y otro 24,5% apenas alcanzó el nivel Básico. En conjunto, casi el 44% terminó la primaria sin llegar al desempeño Satisfactorio.
La comparación nacional muestra diferencias importantes. CABA obtuvo 88,1% de desempeños Satisfactorio o Avanzado en Lengua y 74,5% en Matemática; Córdoba alcanzó 82,4% y 64,3%. En Chaco, los porcentajes fueron de 63,9% y 38,5%, respectivamente.
La situación se agrava cuando los alumnos llegan al último año de secundaria. Según Aprender 2024, apenas el 16,9% de los estudiantes bonaerenses alcanzó desempeños Satisfactorio o Avanzado en Matemática, mientras que en Lengua la proporción fue del 57,2%.
El próximo 15 de octubre, Suteba y Feb volverán a parar, junto con otras organizaciones que adhieren a la convocatoria nacional de Ctera
Esto significa que más de ocho de cada diez alumnos evaluados al finalizar la secundaria no llegaron al nivel Satisfactorio en Matemática. La diferencia entre ambas materias supera los 40 puntos porcentuales y expone dificultades que se acumulan durante toda la escolaridad.
El problema también aparece en las pruebas internacionales PISA 2022. Argentina obtuvo 378 puntos en Matemática, 401 en Lectura y 406 en Ciencias. Solo el 27% de los adolescentes de 15 años alcanzó al menos el nivel mínimo de competencia matemática establecido por esa evaluación.
En la comparación internacional, Argentina ocupó el puesto 66 entre 81 países y economías en Matemática. Los resultados nacionales no pueden trasladarse directamente al Gran La Plata, ya que PISA no dispone de una muestra representativa específica para La Plata, Berisso y Ensenada.
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