La caída de la natalidad en la Argentina ya no es una tendencia estadística sino una realidad que comienza a sentirse en hospitales, maternidades y servicios de neonatología. Según datos difundidos por el Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires, la cantidad de nacimientos cayó cerca de un 40% en la última década y el promedio de hijos por mujer descendió a 1,4, muy por debajo de la tasa de 2,1 necesaria para garantizar el recambio generacional.
El fenómeno tiene múltiples causas. Entre ellas aparecen las dificultades económicas para sostener la crianza de un hijo, el acceso a métodos anticonceptivos, la Educación Sexual Integral (ESI), el retraso de la maternidad y los cambios culturales que llevaron a familias cada vez más pequeñas.
Pero mientras los especialistas advierten sobre los desafíos que implicará una sociedad más envejecida, también destacan aspectos positivos: la fuerte caída de los embarazos adolescentes y una mayor planificación de los embarazos.
“Las tasas de natalidad han caído de manera estrepitosa”
Uno de los testimonios más contundentes es el de Roberto Martínez, director del Hospital Italiano de La Plata, quien aseguró que el sistema sanitario ya se encuentra en pleno proceso de adaptación.
“Las tasas de natalidad han caído de manera estrepitosa”, afirmó. Y agregó que “todos los hospitales, clínicas y sanatorios que tengan maternidad y neonatología se van a tener que readecuar”.
La disminución de nacimientos ya obligó al Hospital Italiano a reducir estructura y personal en maternidad y neonatología. “No se puede sostener personal, camas y estructuras ociosas”, explicó.
Martínez aportó además un dato histórico: durante 2025, por primera vez desde la fundación de La Plata en 1882, se registraron más defunciones que nacimientos en la ciudad.
“Estamos yendo hacia un envejecimiento de la población y una reducción de los niveles poblacionales. Eso cambia todo”, sostuvo.
Una caída que también se observa en Berisso y Ensenada
La tendencia se repite en toda la región.
El ginecólogo y obstetra Julio Arellano recordó que en el Hospital Evita Pueblo de Berazategui la natalidad actual representa apenas un tercio de la registrada tres décadas atrás.
“En 30 años bajó a un tercio respecto de las cifras de 1995”, señaló.
En Ensenada, desde el Hospital Cestino informaron que la cantidad de partos cayó entre un 30% y un 35% en comparación con cinco años atrás.
“Para nosotros no cambia la organización del servicio, pero sí bajó el número de partos y eso claramente es preocupante”, indicaron desde el establecimiento.
Sin embargo, aclararon que parte de la reducción estuvo asociada a una etapa de falta de especialistas. “Ahora está resuelto y se garantiza la continuidad de atención, entonces las usuarias vuelven a la consulta al hospital”, señalaron.
Menos embarazos adolescentes
Para los especialistas, una parte importante de la baja de la natalidad responde a un fenómeno considerado positivo.
La secretaria de Salud de La Plata, Soledad Fernández, destacó que la Educación Sexual Integral y el acceso a información permitieron que las personas decidan mejor cuándo desean tener hijos.
“La gestación tiene que ser un acto deseado”, afirmó.
Fernández remarcó que la ESI “fue y sigue siendo una herramienta enorme para que niñas y adolescentes tengan mucha información”, contribuyendo a prevenir embarazos tempranos y no planificados.
La misma línea planteó Gabriela Silvani, jefa del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Larrain de Berisso.
“El programa Niñas No Madres fue fantástico y bajó en un 50% el embarazo adolescente”, aseguró.
Para la especialista, la reducción de los embarazos adolescentes explica una parte sustancial de la caída de la natalidad observada durante los últimos años. “La ESI cuesta sostenerla pero se está haciendo y tiene un impacto muy positivo”, agregó.
Más calidad en los nacimientos
Silvani señaló además que, al menos en el sector público de la región, la baja de nacimientos no está derivando en cierres de maternidades.
“Se intenta mejorar la calidad y humanizar más los nacimientos en vez de cerrar maternidades”, explicó.
Según detalló, varios espacios se están reorganizando para brindar mayor privacidad y adecuarse a los lineamientos del parto respetado.
El desafío de una sociedad envejecida
Más allá de las mejoras asociadas a la planificación familiar, los especialistas advierten que el descenso sostenido de la natalidad tendrá consecuencias profundas.
De acuerdo con datos citados por Silvani a partir de informes de organismos internacionales, Argentina registra actualmente una tasa de fecundidad de 1,4 hijos por mujer, similar a la de varios países europeos y por debajo del promedio latinoamericano de 1,8.
Según las proyecciones, hacia 2069 la población envejecida superará a la población activa en el país.
Desde el Colegio de Médicos advierten que este escenario podría generar problemas para sostener el sistema jubilatorio, dificultades para cubrir puestos de trabajo y cambios en escuelas y servicios públicos debido a la disminución de niños.
El presidente de FECLIBA, Néstor Porras, confirmó que el fenómeno ya impacta directamente sobre las maternidades y servicios de neonatología.
“Ha bajado más del 40% el índice de natalidad, lo que conlleva una menor demanda del servicio de neonatología”, afirmó.
Y concluyó: “Hoy los servicios se mantienen en funcionamiento, pero lo que pueda pasar en el futuro no lo podemos predecir”.
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