Luego de un otoño muy fresco y ahora, la llegada del invierno, se replican los casos de resfríos, cuadros gripales, bonquitis y demás afecciones. Es por ello que desde una organización no gubernamental de la Región exigieron respuestas oficiales sobre “datos sanitarios y ambientales que permitan evaluar la posible relación entre la calidad del aire y las enfermedades respiratorias en la región”.
La ONG Nuevo Ambiente presentó pedidos formales de acceso a la información pública ante los hospitales públicos de Ensenada y Berisso para solicitar y cruzar informaciones sobre la calidad del aire y las enfermedades respiratorias en La Plata, Berisso y Ensenada. Según informó la organización en un comunicado, la misma presentación también “será realizada ante hospitales de la capital bonaerense y fue impulsada en el marco de la Ley Nacional N.º 27.275 de Acceso a la Información Pública”.
De acuerdo con lo divulgado, el objetivo es acceder a “datos oficiales que permitan conocer el estado de situación sanitaria de una región caracterizada por la presencia del polo petroquímico, el cordón frutihortícola, la actividad portuaria, el intenso tránsito vehicular y diversos emprendimientos industriales”. La ONG explicó que el pedido fue elaborado con el asesoramiento de profesionales y contempla indicadores epidemiológicos y ambientales considerados “fundamentales para evaluar el impacto de la contaminación atmosférica sobre la salud de la población”.
Entre la información requerida, la organización solicitó conocer si existen registros epidemiológicos locales sobre la prevalencia e incidencia de enfermedades respiratorias, como asma, Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) e infecciones respiratorias agudas, así como su evolución durante los últimos cinco a diez años. Además, pidió saber si esos registros fueron analizados en relación con datos de calidad del aire, particularmente respecto de contaminantes como el material particulado PM2.5 y PM10, el dióxido de nitrógeno (NO₂), el dióxido de azufre (SO₂) y el ozono (O₃), incluyendo “eventuales correlaciones temporales”.
Según el comunicado, Nuevo Ambiente también requirió información sobre la existencia de estudios georreferenciados o mapas sanitarios que permitan relacionar la distribución de enfermedades respiratorias con zonas de mayor exposición a potenciales fuentes de contaminación, como “el polo petroquímico, la refinería, la actividad portuaria, el tránsito vehicular, el cordón frutihortícola y otras actividades industriales”. Asimismo, consultó si los hospitales detectaron incrementos en las consultas, internaciones o agravamiento de enfermedades respiratorias durante episodios de mala calidad del aire o eventos de contaminación atmosférica, más allá del aumento estacional asociado a las bajas temperaturas.
La ONG también pidió información sobre la implementación o evaluación de programas de vigilancia sanitaria para poblaciones expuestas, incluyendo el monitoreo mediante biomarcadores respiratorios, espirometrías y otros estudios específicos destinados a detectar de manera temprana afecciones vinculadas con la contaminación ambiental. Del mismo modo, solicitó conocer si existen datos diferenciados sobre el impacto de la contaminación del aire en grupos considerados especialmente vulnerables, como niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias crónicas.
En el comunicado, Nuevo Ambiente sostuvo que “resulta indispensable contar con estadísticas oficiales para comprender el verdadero impacto que podría tener la contaminación atmosférica en la salud pública de la región”. En ese sentido, recordó que Ensenada y Berisso concentran una importante actividad industrial, con la presencia del polo petroquímico, la Destilería, Copetro, Petroquímica, Maleic, el Puerto La Plata, la planta siderúrgica, el relleno sanitario de CEAMSE en Punta Lara, la Central Termoeléctrica de Punta Lara y otras industrias. A ello, agregó, “se suma el cordón frutihortícola de La Plata, donde existe una utilización intensiva de agroquímicos, además de numerosas empresas de menor escala que también podrían incidir en la calidad del aire”.
Finalmente, la organización señaló que, si bien “actualmente existen investigaciones desarrolladas por la Universidad Nacional de La Plata que abordan esta problemática”, aseguró que “no se conocen estadísticas oficiales elaboradas por los hospitales provinciales ni información sobre relevamientos sistemáticos realizados desde las unidades sanitarias”. Como conclusión, afirmó que “contar con información pública, actualizada y científicamente validada constituye una herramienta indispensable para diseñar políticas sanitarias y ambientales eficaces, identificar las zonas de mayor riesgo y proteger la salud de la población. En una región con las características del Gran La Plata, esta responsabilidad debe ser asumida por las autoridades sanitarias y ambientales de la Provincia”.
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