La Plata homenajeó este sábado a Sor María Ludovica con una peregrinación desde el hospital pediátrico que lleva su nombre hasta Plaza Moreno y una misa en la Catedral. La jornada recordó a la religiosa italiana, cuya labor en el cuidado de los niños más vulnerables dejó una marca en la historia de la ciudad.
Las actividades se realizaron el 24 de octubre, fecha en la que se conmemoró un nuevo aniversario de su nacimiento, ocurrido en 1880 en San Gregorio, un pequeño pueblo de la región italiana de los Abruzos, cerca de L'Aquila.
La convocatoria fue organizada por el Arzobispado de La Plata y la Congregación de las Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia, con el acompañamiento de la Municipalidad. La jornada comenzó a las 15 con una concentración en la zona de 64 y 14, desde donde los participantes se dirigieron hacia calle 12 para iniciar la caminata hasta Plaza Moreno.
A lo largo del recorrido se dispusieron cuatro postas vinculadas con los valores que marcaron la vida de la religiosa: “amor y misericordia”, “servicio y alegría”, “cuidado y ternura” y “esperanza y fe”.
Al llegar a Plaza Moreno, los peregrinos se reunieron en un espacio especialmente preparado para la ocasión. La jornada culminó a las 17 con una misa en la Catedral de La Plata, presidida por el arzobispo Gustavo Carrara.
Su obra en el Hospital de Niños de La Plata
El 4 de diciembre de 1907, después de ordenarse en la Congregación de las Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia, Sor María Ludovica llegó a Buenos Aires. Fue enviada a colaborar en el cuidado y la atención de los niños más vulnerables del país.
A comienzos de 1908 fue destinada al Hospital de Niños de La Plata, que por entonces funcionaba en una estructura precaria, con apenas dos salas de madera y unas 60 camas.
En un principio, tuvo a su cargo tareas en la cocina, la despensa y la ropería. Sin embargo, su capacidad de gestión, liderazgo y cercanía con los pacientes hicieron que en 1915 fuera nombrada administradora y superiora de la institución.
Bajo su conducción, el hospital experimentó una profunda transformación. Consiguió fondos para construir nuevas salas, instalar quirófanos y laboratorios e incorporar equipamiento moderno, incluidos los primeros pulmotores. De esa manera, contribuyó a convertirlo en un centro pediátrico de referencia en Sudamérica.
Además de impulsar mejoras materiales, procuró que la atención hospitalaria tuviera una dimensión humana y espiritual, tanto para los pacientes como para sus familias y el personal. Una frase resumía su compromiso: “Hacer el bien a todos, no importa a quién”.
Su legado y beatificación
Sor María Ludovica dedicó 54 años de servicio al hospital hasta su fallecimiento, ocurrido el 25 de febrero de 1962.
El papa Juan Pablo II la beatificó el 3 de octubre de 2004. Sus restos descansan en la Catedral de La Plata, mientras que el establecimiento pediátrico al que dedicó su vida lleva oficialmente el nombre de Hospital Interzonal de Agudos Especializado en Pediatría “Sor María Ludovica”.
Por su labor social y sanitaria, también fue declarada Ciudadana Ilustre post mortem de La Plata. Su legado permanece ligado al hospital y a generaciones de niños y familias que recibieron atención en la institución.
Las actividades se realizan este sábado 24 de octubre en el marco del aniversario del nacimiento de la beata Sor María Ludovica, ocurrido el 24 de octubre de 1880 en San Gregorio, un pequeño surable labor social y médica.
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